¡Bienvenido a Krory Milium, Invitado!

Nos alegra verte por aquí.




Últimos temas
» ۝ Confirmaciones.
Jue Nov 02, 2017 8:34 pm por il Maestro mascherato

» ۝ Cambios de botón y otros.
Jue Nov 02, 2017 8:31 pm por il Maestro mascherato

» ۝ Petición de Afiliación.
Jue Nov 02, 2017 8:19 pm por il Maestro mascherato

»  {INFO} ۝ Razas y Habilidades
Jue Nov 02, 2017 4:01 pm por il Maestro mascherato

»  {A} ۝ MODELO CÁMARA DE BANCO
Jue Sep 14, 2017 5:14 pm por Tesorero

» {A} ۝ MODELO CRONOLOGÍA
Jue Sep 14, 2017 11:04 am por il Maestro mascherato

» {INFO} ۝ ACADEMIAS EXORCISTAS
Miér Sep 13, 2017 11:50 am por il Maestro mascherato

» {A} ۝ REGISTRO GLOBAL OBLIGATORIO.
Mar Sep 12, 2017 7:20 pm por il Maestro mascherato

» {A} ۝ MODELO FICHAS
Mar Sep 12, 2017 4:40 pm por il Maestro mascherato

» Ho Seok ¡pruebas
Mar Sep 12, 2017 1:09 am por Ho Seok

» Who's the one hurting? [Priv. Zaira de la Vega]
Jue Feb 23, 2017 5:48 pm por Zaira De la Vega

» Mistery Dancing (Privado Marie)
Lun Ene 23, 2017 6:22 pm por Marie Labov

»  Una Banshee ( Eretreia)
Sáb Ene 21, 2017 1:54 am por Eretreia Bennett

» Fire [Priv. Alexander Wayland]
Sáb Ene 21, 2017 1:20 am por Eretreia Bennett

» Confieso que...
Miér Ene 11, 2017 1:24 pm por Victoria S. Blueflame

» Las caricias entre la noche pierden la cordura por la tentación. /Priv. Marie./+18
Mar Dic 06, 2016 11:55 pm por Marie Labov

» Shake and Fingerpop —Marco.
Miér Sep 07, 2016 12:35 pm por Marco Farnese

» ¿Qué canción...?
Lun Sep 05, 2016 3:54 am por Nuvak

» ¿Qué piensas del de arriba?
Lun Sep 05, 2016 3:29 am por Nuvak

» ¿Crees en el destino? [Priv Kaile Blair]
Miér Ago 31, 2016 3:03 am por Kaile Blair

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 54 el Jue Mar 19, 2015 10:15 am.






Compañeros







Damos crédito a HeySpace y RavenOrlov eget posuere mi. Aliquam faucibus gravida aliquet. Curabitur odio urna, tristique et porta eu, bibendum et ex. Phasellus vel eros ante. Maecenas et pellentesque risus. Praesent in quam at mauris convallis scelerisque.
N U E S T R O S — A F I L I A D O S


VÓTANOS!




CRÉDITOS
Agradecemos a todos los miembros del foro su dedicación y participación en Krory Milium, sin vosotros esto no sería posible. Gracias al Staff por su ayuda para mantener el foro y sus diseños que le dan al foro una imagen increíble. Les damos las gracias a todos los miembros del staff de ForoActivo que nos han ayudado con nuestros problemas y nos han tratado y atendido de maravilla.

La trama del foro es original, inspirada en la serie D-Gray Man. Todas las tramas, historias, diseños y códigos son creación del staff. Por favor no copies o toméis sin permiSo.

Las imágenes que ambientan el foro han sido extraídas de DeviantArt, Pinterest y zerochan.


SÉ ORIGINAL, NO COPIES.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

I am not a Nany![Priv. Lothaire Bellrose]

Mensaje por Astoria Pendragón el Lun Jul 11, 2016 3:24 pm


Privado con Lothaire Bellrose


L
a situación en Venecia era insostenible, tal y como los últimos informes habían revelado en los últimos meses el número de exorcistas asesinados igualaba al de vampiros. Era impensable. Una auténtica locura, aún así uno debe ver la situación con positividad y humor... por muy difícil que aparente ser.

Astoria Pendragón descendiente directa del rey Arturo; una antigua línea de reyes y caballeros. Un linaje que traía leyendas consigue y allí estaba ella, una de las graduadas más jóvenes con un rango alto, sub general, haciendo de niñera de una panda de críos ¿Qué había hecho para acabar así? La carta que había recibido especificaba que ayudaría a los altor cargos, como al General Amadeus, al cual tuvo el placer de conocer hacía unos años en una tensa reunión... sin embargo allí estaba. Teniendo que cuidar a aquel rebaño de borregos. No se podría creer que aquella era la generación que les tomaría el relevo. Tan solo esperaba con todas sus fuerzas que entre aquellos inúteles existiera alguna mente brillante que marcase la diferencia y direccionase al resto.

Los veía desde tan lejos... y sin emabargo hasta hacía apenas un año había estado en sus carnes pero jamás había sido tan infantil. Quizás tenía que ver con su puro linaje Pendragón. No lo sabía. Pero desde luego daban pena. Aquellos niños no habían tenido que ver con sus propios ojos, aún, los estragos que la guerra dejaba tras de si. Pobres niños inocentes... pronto deberán ver la sangre caer y manchar aquellas preciosas calles de Venecia. Una lástima. Aquella ciudad que una vez había brillado, ahora es un estercolero y un agujero oscuro, perdido en la nada y en el caos. Esperaba que pronto pudieran arreglar aquel desastre, mientras tanto su misión era la de mantenerse en su puesto como otra exorcista cualquiera, acatando las órdenes de la iglesia pese a no ser de su agrado. No quería ver a más compañeros sufrir. No quería ver más lágrimas ni más sangre. No quería ver como un grupo corrupto destruía de aquella manera una institución tan santa como era la de los exorcistas.

Perdida en sus divagaciones no fue hasta que un alumno tiró una piedra en su dirección que se percató de lo que estaba ocurriendo.


La noche había caído sobre Venecia y le tocaba turo de guardia, lo que no se esperaba era que le tocaría llevar tras de sí a aquel grupo de animales mal criados. Hacían guardías nocturnas con el objetivo de hacerse cargo de que las calles estuviesen tranquilas. Tenían ordenes de acabar con cualquier alborotador que transitase las calles a aquellas horas; su raza les daba igual. Los que daban las órdenes eran incluso más animales que aquellos pequeños elementos.

Una piedra golpeó contra su armadura y su mirada como encendida por una vela se clavó en la mano culpable de aquello. Un pequeño grupo de chicos la miraba asustados. No la conocían desde hacía mucho pero si que circulaban rumores sobre la inglesa. Lo que la sub general no se explicaba era como aún sabiéndolo se atrevían a hacer el animal estando ella cerca.

- Venga pequeños inútiles no hagaís que me cabree que no son horas. Más o vale comportaros como personas y no como animales.

La primera advertencia nunca hacía estragos en ninguno de ellos. En cuanto la de mayor rango se diese la vuelta volverían a sus fechorías. Cuchicheando y dando pequeños grititos. Parecían maricas. De verdad. Es que no conseguía entender qué era lo que les pasaba. Parecía que tenían el cerebro completamente lleno de serrín en lugar de ideas y conocimientos. Resoplo tras resoplo avanzaban por la plaza de San Marcos. En cuestión no debían llamar la atención ni alterar el orden, sin embargo intentarlo y saber la teoría era diferente a ponerlo en práctica. Si de aquella noche alguien acababa denunciado su trabajo como neglijente se haría cargo de castigar a aquellos idiotas.

La noche parecía ser tranquila. La luna pintaba e iluminaba la oscura noche con un tono un tanto lúgubre. Ya apenas se encendían los faroles y practicamente ningún negocio se atrevía a abrir sus negocios por temor... incluso el puerto estaba muerto ¿Era aquello lo que querían? ¿Cómo podía el poder corromper a una persona hasta aquellos límites? Venecia apestaba a decadencia, sangre y revolución. Poco les quedaba en el poder y más les valía estar preparados para lo que se les venía encima... historicamente estaba demostrado que cuando el pueblo no estaba contento, si este decidía acabar con el que lleva la voz cantante la decisión estaba tomada y de nada serviría huir.

- ¡¿Pero sois idiotas o qué os pasa?! ¿Qué es lo que os acabo de decir? - Su voz ruge y desenvaina su espada según se gira sobre sus talones. Su mirada vuelve a refulgir con fuerza y busca en el grupo quienes eran los que habían vuelto a alzar la voz más de lo debido y a pegarse entre ellos. Fue imposible no verlos. Si es que eran estúpidos. Eran tres. Dos de ellos de los más jóvenes parecían estarse peleando por algo en particular, no sabía el por qué y tampoco me interesaba; sin embargo en el suelo, arodillado e intentando no recibir ningún golpe por parte de los aprendices se encontraba un joven de cabellos castaños, bien vestido y no mucho más mayor que mis pequeños animalillos. Odiaba hacer de niñera pero odiaba aún más que se metiran en lios. Le tendí la mano enguantada a la pobre víctima y lo coloqué a mi espalda.- ¿Quién es ese muchacho y qué estabaís haciendo? ¿No habían quedado claras las órdenes a caso? No tomamos a nadie por culpable a no ser que sea sospecho, si tan solo van de vuelta a casa y son humanos no podemos entrometernos ¿Sois estúpidos cierto o sordos? ¿Es que si no es con violencia no me prestaís atención?

Completamente enfadada y sintiendo la sangre arder se gira para poder contemplar al joven que habían intentado golpear. Era mucho más alto que aquellos dos y se le veía atelético, si hubiese querido les podría haber golpeado bien golpeados... sin embargo no lo había hecho ¿Por qué? Su mirada verdosa estudia con cuidado al muchacho. Vuelve a guardar el arma y pide silencio a sus borregos.

- ¿Está usted bien? Le pido perdón en nombre de los exorcistas y de este escuadrón. Respondo en su nombre por lo que han hecho y recibirán el debido castigo... en cuanto a usted, le acompañaremos a casa. No es seguro andar por la calle a estas horas ¿Le parece? No se preocupe, no tengo pensado raptarle y aún menos violarle, es usted demasiado joven y puro como para dejar que unos animales como nosotros perturbemos su razón de ser.

>> Por cierto, mi nombre es Astoria Pendragón. Un placer.



avatar
Exorcista — Sub General


Frase In the Battlefield there is no place for hope

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I am not a Nany![Priv. Lothaire Bellrose]

Mensaje por Lothaire Bellerose el Mar Jul 12, 2016 12:55 pm

Venecia era muy diferente de su tierra natal, al sur de Francia. Rebosaba vida por todos sus poros y la cantidad de gente tanto de la propia ciudad como del extranjero era inmensa. Durante el día, recorrer sus calles significaba ser recibido por la banda sonora de la alegría y la vida plena, al menos por los lugares que él había visitado. Había oído comentar que la diferencia con los barrios pobres era exagerada, aunque no había podido comprobarlo con sus propios ojos. Era mucho mejor de lo que había imaginado, una experiencia que se alegraba de poder estar experimentando de primera mano, y no solo a través de las historias que su abuelo le contaba cuando era niño.

Le había tomado algo de tiempo decidirse, pero ahora el joven Lothaire Bellerose, descendiente de una humilde familia noble, saldría a conocer el ambiente nocturno. Fantaseaba con lujos, bailes, fiestas, amoríos bajo la luz de la musa nocturna por entre los canales acuáticos o en un ostentoso restaurante, y con los famosos bailes de mascaras; siempre, desde niño, había querido ya no solo ver, sino llevar una de aquellos adornos sobre el rostro. El misterio y la elegancia implícitos conseguían darle un aura mística que necesitaba experimentar al menos una vez antes de morir. Y si por un casual pudiera acudir a uno de los magníficos y famosos bailes de mascaras venecianos, no cabría en si de dicha y regocijo. Pero por el momento tendría que conformarse con terminar de arreglarse. 

Poco o nada sabía de la condición actual en la que se encontraba la localidad. Quizá había llegado a sus oídos algún rumor o comentario sobre lo inseguro que era pasearse una vez el cielo se tornaba negro, pero de ser así, lo había olvidado completamente. 

[...]

No esperaba aquello. Un inesperado silencio reinaba en la ciudad de los canales, ejerciendo una aplastante presión. No había ni una persona a la vista, ni tan siquiera un animal que corretease por allí en busca de cobijo u alimento. Era terriblemente inquietante. Su propia respiración alcanzaba sus oídos con demasiada claridad. Estaba seguro de que los latidos de su corazón podían escucharse a varios metros de distancia. ¿Donde estaba todo el mundo? Si no fuera porque había salido a plena luz del día y había comprobado la contrario con sus propios ojos, juraría que se trataba de una ciudad fantasma. 

Sus pasos lo guiaron a través de calles y callejones iluminados por la anaranjada luz de los faroles, luceros artificiales de la noche que engañaban a la mente del incauto con las sombras que proyectaban, especialmente en situaciones como aquella. La invisible tensión que flotaba en el aire alrededor suyo podía cortarse con un cuchillo, y aún así la sangre que corría por sus venas ardía por la excitación y la emoción propias de quien exploraba unas ruinas antiguas y no sabía que clase de peligros o tesoros podían estar aguardando a la vuelta de la esquina. Sin duda no era aquello lo que buscaba cuando dejó la seguridad de sus aposentos, pero como se suele decir, no hay mal que por bien no venga, y él se lo tomaba al pie de la letra.

Murmullos arrastrados por la brisa veraniega alcanzaron sus oídos. La piel de su cuerpo se erizó y sus músculos se tensaron durante unos momentos. Sonaban distantes y era incapaz de entender lo que decían. De hecho, no estaba seguro tan siquiera de que en verdad fueran voces de alguien. A esas alturas, bien podían ser parte de su imaginación o de un sueño que empezaba a acosarle en medio de la monotonía y la soledad. Aún así, caminó en la dirección de donde le había parecido que provenían, contando con la posibilidad de al fin encontrase con otro ser vivo. 

La plaza de San Marcos se abrió ante sus ambarinos ojos en todo su esplendor, todo el esplendor que podía mostrar bajo el influjo de la noche, que no era poco. Parecía mucho más grande e imponente, incluso solemne. Hubiera podido quedarse horas allí plantado en pie contemplando de frente sin el más mínimo parpadeo de no ser porque, por primera vez desde que había decidido tener su pequeña aventura nocturna, no estaba solo. Llamó su atención un grupo de gente que caminaba en una especie de formación tras una cabeza visible, hablando y molestándose entre ellos como niños que eran llevados de excursión. Y muy lejos no debía estar su impresión ya que todos parecía realmente jóvenes, más que él incluso. Una amplia sonrisa se pintó en su rostro y dirigió su andar hacia ellos, alzando una mano para saludarles.-

-Buenas noches. Da gusto ver a alguien por aquí. Ya empezaba a creer que era la única persona que quedaba en la ciudad.

Solo algunos de los miembros rezagados de la comitiva se dieron cuenta de su presencia, sobresaltándose por lo inesperado de la situación. Comenzaron a cuchichear entre ellos, como debatiendo que hacer en aquellos momentos, como si devolver un saludo a alguien fuese algo complicado o como si no hubieran conseguido entender sus palabras y estuvieran consultándose los unos a los otros. No, eso no podía ser, hablaba perfectamente el italiano, había dedicado mucho tiempo ha aprenderlo antes de partir de viaje. Finalmente terminaron su charla y avanzaron en su dirección. Algo en sus miradas no le daba demasiado confianza, y que se estuvieran crujiendo los nudillos tampoco era muy alentador. Un vistazo rápido fue bastante como para darse cuenta de que no le resultaría un gran problema deshacerse de ellos, pero también pudo reconocer las vestimentas de los exorcistas. Sabía poco de aquella santa institución que se formaba en la prestigiosa academia veneciana, pero lo suficiente como para saber que eran una autoridad equivalente o superior a la guardia. Por ello, cuando empezaron a descargar golpes sobre él, se limitó a agacharse y cubrirse con los brazos a fin de recibir el menor daño posible. No buscaba ningún conflicto.

- ¡¿Pero sois idiotas o qué os pasa?! ¿Qué es lo que os acabo de decir? 

Una voz autoritaria rugió por sobre todas las demás y se abrió paso hasta su posición, espada en mano. Debía de tratarse de aquella que guiaba la comitiva. Levantó la cabeza para poder ver a sus salvadora. Cabellos dorados, ojos verdes, rostro angelical y un porte y un aura dignos de la más alta nobleza. Tomó la mano que se le tendía sin quitarle la vista de encima ni un segundo, hasta que dio la espalada para encarar a los jóvenes que habían estado golpeándolo apenas unos segundos antes. Aprovechó para sacudirse la ropa y comprobar que no tenía ninguna rotura que fuera necesario reparar. Pudo escuchar todo lo que les decía, empezando a entender un poco mejor la situación, aunque no dejaban de ser palabras muy vagas para alguien que tenía cero conocimiento al respecto. 

Llevó su mano a su nuca ligeramente incomodo cuando la atención recayó nuevamente sobre su persona. Aquella chica que no debía ser mucho mayor que él le imponía, y más ahora que había visto su carácter. Algo le decía que era mejor no hacerla enfadar o sus huesos sufrirían las consecuencias. 

- ¿Está usted bien? Le pido perdón en nombre de los exorcistas y de este escuadrón. Respondo en su nombre por lo que han hecho y recibirán el debido castigo... en cuanto a usted, le acompañaremos a casa. No es seguro andar por la calle a estas horas ¿Le parece? No se preocupe, no tengo pensado raptarle y aún menos violarle, es usted demasiado joven y puro como para dejar que unos animales como nosotros perturbemos su razón de ser.

>> Por cierto, mi nombre es Astoria Pendragón. Un placer.

Pendragón. ¿Acababa de decir Pendragón? Sus ojos la recorrieron de arriba a abajo y no pudo evitar que en su rostro se viese reflejada una clara muestra de perplejidad. Ni en sus mejores sueños hubiera creído posible conocer en persona a alguien perteneciente a la familia del legendario Rey Arturo Pendragon de Inglaterra. Eso explicaba la sensación que le había transmitido antes. Meneo un poco la cabeza poco la cabeza a fin de recuperar la compostura.

-Mi nombre es Lothaire Bellerose, un gusto. Me encuentro perfectamente. No te preocupes por mi, no me han hecho daño. Además, estoy seguro de que hice algo para molestarlos, de otra manera no creo que me hubieran atacado.-  Desde siempre había sido una persona inocente, era inherente a su carácter,y lo estaba dejando bastante claro. De verdad creía que él había hecho o dicho algo que hubiera provocado a los estudiantes.- Y respecto a eso, no estaba de camino a mi casa, sino que me estaba dando un paseo, sin embargo.... todo esto parece una ciudad fantasma.- Paseó su vista por el lugar que los rodeaba mientras pronunciaba aquellas palabras. -Le agradezco mucho la oferta y la ayuda, pero no creo que haga falta que me proteja, y sinceramente, no te veo capaz de violarme. 




Frase Mi vida acaba de empezar

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t1085-lothaire-belleroseid

Volver arriba Ir abajo

Re: I am not a Nany![Priv. Lothaire Bellrose]

Mensaje por Astoria Pendragón el Vie Jul 15, 2016 4:34 pm


Privado con Lothaire Bellrose


C
aballeros hoy aprenderemos una lección muy importante... como la información del lugar hacia el que te desplaces debe ser lo primero de lo que uno debe cerciorarse. - Comunica a la camada de cachorrillos, separándose levemente del caballero que acababa de salvar de las garras de los más jóvenes.- Le acompañaremos hasta su residencia y todo cuanto acontezca o se diga en esta noche se quedará aquí. Nadie dirá anda a nadie o de lo contrario me veré obligada a cortaros las lenguas y dároslas de comer a cada uno de vosotros ¿Queda claro?

Veía el terror reflejado en aquellos puros ojitos de corderillo. Pobres inútiles. Creían que aquello de ser exorcista era un título, una postura regia que te abría la puerta y piernas, quizás en cierto modo fuera así sin embargo conllevaba implicaciones que ninguno de ellos comprendía aún. Aquella noche sería una pequeña excepción y escucharían más de la cuenta, mucho más de lo que se les cuenta. Quizás se ponía en peligro, estaba exponiéndose a que alguno de aquellos granujillas en un ataque repentino de ira se quejase a algún superior amiguito de alguno de aquellos clérigos que encabezaban la persecución a más de un compañero. Astoria no era más que un topo en la academia, su posición corría peligro al igual que su cabeza pero sabía que si se metía en problemas, al igual que el resto tenía medios y contactos, ella también y los usaría a su favor.

- Signiore Bellerose, acompáñenos por favor. - Le dedica una fugaz y casi hasta amigable sonrisa. No quería desmontar su careta de furia y mano dura frente a sus inferiores, no podía dejar que se le subieran a la chepa. Comienza a caminar aún con la mirada puesta en el caballero. No entendía que era lo que hacía allí, ni por qué no sabía nada a cerca de la situación de la ciudad... quizás por ello sentía interés por conocer a aquel individuo y como no, por descubrir sus intenciones.- Pueso que es usted nuevo en la ciudad déjeme que le informe de que se ha impuesto un toque de queda para todo ser que se aprecie su cabellera ¿Por qué se estará preguntando? La respuesta para esta pregunta es larga, espero que viva lejos de lo contrario se quedará a medias.

Dio orden a los novatos de cerrar la marcha, cerciorándose de que allí por donde pisaban el lugar era seguro. Ya habían llamado demasiado la atención y los exorcistas posicionados del lado de la iglesia no eran de agrado de nadie. Ella lo sabía. Era completamente consciente de aquella realidad y no le extrañaba en lo más mínimo. Encabezaba la marcha, después de acompañar a aquel hombre hasta la zona de viviendas daría la ronda por finalizada y mandaría a los cachorros a casa. No eran horas ni lugar para jóvenes como ellos. No estaban preparados. Y aunque no era su niñera, no quería que nada grave les ocurriese. Eran manos que necesitarían en la batalla si llegaba el momento. A la altura de su acompañante su voz, con un leve deje británico, era apenas un susurro. Hablaba lo suficientemente alto como para que el caballero la escuchase; de tal manera que nadie más pudiese percatarse del tema de conversación.

El ruido de sus botas eran el único sonido que acompañaba a sus palabras. La luz de los farolillos titilaban y robaban dorados destellos a la rubia melena de la sub-general, que estaba recogida en una coleta alta por un lazo negro que ondeaba a su espalda gracias a la brisa fresca de aquella noche de verano. Si no fuese porque aquella noche era mucho más fría de lo acostumbrado, estaba segura de que habrían tenido que llevar agua consigo y no habrían podido recorrer la mitad de lo que habían recorrido aquella noche. Agradecía que aquella noche fuese silenciosa, tranquila y hermosa.

– Hace tres años, en esta misma plaza se derramó la sangre de una familia inocente. Su único pecado fue el de amarse entre razas que no debían unirse, dando como fruto de dicha unión una mestiza... nuestro nuevo cardenal, el queridísimo señor Di Medici, objetó que las normas que regían Venecia no eran suficientes y que debían ser mucho más extremistas. Sus leyes, además de injustas promulgan la acción violenta en contra de aquellas razas o personas que se opongan a su reinado de terror. – Procuraba hablar lo más neutral posible, pero cuando pensanba en todo cuanto había ocurrido en Venecia desde la llegada del nuevo Cardenal... le hacía hervir la sangre. Tanto a ella como a otros más. Compañeros suyos habían sido condenados, asesinados y torturados, aquella no era la manera... Y era por ello que Venecia ya no era la misma. La ciudad lloraba la misma pena que su gente dolida clamaba... querían justicia y venganza. Su sueño pronto se cumpliría.- Muchos se revelaron en contra del cardenal, compañeros fueron arrestados y sentenciados, otros se colocaron del lado de la iglesia y en medio quedaron todos aquellos que no tenían culpa de nada... inocentes. En los días siguientes la persecución a mestizos, vampiros y exorcistas se endureció. Desde entonces ha muerto mucha gente, muchas revueltas han sido aplacadas y nuestras voces han dejado de tener importancia....

>> ¿Caballero, qué hace una ciudad sin alma, en una ciudad que exige una revolución? ¿Es que acaso quiere ser una voz más entre otras tantas? Esta ciudad esta apunto de experimentar uno de los cambios más radicales en todas su historia. Mucha gente morirá, otros tantos no serán si quiera capaces de recuperarse y la relación entre iglesia y exorcistas, además de entre religión y ciencia quedará dañada para los restos... No sabe donde se ha metido Señor Bellerose.


Tomo aire, dejando que interiorice toda aquella información. No quería hablar más de la cuenta ni desvelar nada que no pudiesen saber, ni el ciudadano ni sus alumnos. Tampoco es como si contase con mucho información, le habían dicho todo cuanto podía transmitirse por carta sin llamar la atención de nadie. Era un topo, una infiltrada y su misión era la de observar e informar desde el interior. Apenas llevaba unos días por Venecia y había descubierto cosas que no debía desvelar... al menos aún. Aquello se lo guardaba para si misma. Sin embargo, si que había otras tantas cosas que todos deberían conocer y no podía hablar. Sus labios estaban sellados. Si se iba de la lengua sería torturada. No podía permitirlo. Acabarían obteniendo la justicia que se merecían. El proceso había sido ya largo y ya quedaba poco para que todo llegase a su fin... solo esperaba que estuviesen preparados para lo que estaba por venir. Nadie volvería a ser el que era después de la guerra. Nadie...

- Yo no soy más que una enviada por la causa. He de ayudar a mis compañeros en esta guerra... no puedo permitir que nadie más muera por esta guerra empezada por cuestiones de una índole tan banal. Espero que lo entienda... pero no puedo decirle mucho más. – Para en seco por un momento, estirando los brazos y llevando la mirada al cielo suspira. Necesitaba fuerzas. Más de las que creía para poder llevar aquello acabo. Era un Pendragón, no se iba a dejar amedrentar por nadie. Se gira efusivamente para echarle una divertida mirada a sus novatos.- Por ello mismo debéis estar preparados cachorrillos, por ello quiero enseñaros cuanto sé y debéis escucharme y creerme cuando os digo que esto no será fácil, que no habrá gloria para nadie pero que si hay algo por lo que debes luchar es por tus sueños y principios... el camino puede ser duro y complejo, pero uno no puede rendirse ante nada, aunque signifique que así podría perder la vida.

>> Ahora continuemos el camino, que no tengo todo la noche y no soy vuestra niñera. En cuanto a usted caballero, ¿Tiene alguna pregunta?



No todo es lo que parece y a veces
Aquello que parecer ser no es.



avatar
Exorcista — Sub General


Frase In the Battlefield there is no place for hope

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: I am not a Nany![Priv. Lothaire Bellrose]

Mensaje por Lothaire Bellerose el Jue Jul 21, 2016 9:35 pm

Pocas o ninguna eran las intenciones que tenía el joven francés de volver a sus aposentos en aquellos momentos. Había salido con la intención de recorrer las calles, y su curiosidad y deseos de aventura no habían disminuido en lo más mínimo. Al contrario, ahora que había encontrado gente deambulando bajo el cielo nocturno, eran mayores las ganas que sentía. Mas, a pesar de aquello, había algo que le inquietaba profundamente y por lo cual se mantendría junto a la exorcista y el grupo de alumnos que la acompañaban; quería saber a que se debía aquella extraña situación, aquella soledad que inundaba la ciudad de una manera tan antinatural e incluso aterrorizante. Además, no daba la impresión de que fueran a dejarle proseguir la marcha de todos modos, y no le quedaba otra que resignarse.

Los exorcistas en ciernes lucían intimidados ante las palabras de su líder, como corderos ante un lobo que podía lanzarse sobre ellos a la mínima de cambio y descargar su furia y sus colmillos sobre sus frágiles cuerpos. Le recordaban a los miembros rasos de la guardia personal de su familia cuando recibían ordenes directas de su padre o su abuelo, poco acostumbrados a estar ante semejante autoridad, influidos notablemente por el aura severa y por el título que sostenían con orgullo sobre sus hombros aquellos dos hombres. La similitud logró arrancarle una sincera sonrisa, cosa tampoco muy complicada.

Recién sacado de sus recuerdos y ensoñaciones por la voz femenina dirigida hacia su persona,no se vio capaz de dilucidar si la fugaz y efímera sonrisa esgrimida con sutileza en los labios ajenos fue real o tan sólo fruto de su inquieta imaginación. El contraste que esto supondría con respecto a la actitud mostrada de manera inequívoca y constante hacia su grupo dificultaba aún más la tarea. Tampoco tuvo tiempo para dedicarse a pensar en ello. Para su sorpresa, no se había visto en la necesidad de preguntar para obtener la respuesta que buscaba. La susodicha iba a serle brindada de manera voluntaria. Menuda suerte.

-Por suerte, puedo asegurar que mis aposentos se encuentran a larga distancia de esta plaza- respondió con alborozo, incapaz de mantener bajo llave la alegría que le invadía. Sin demora, sus pasos encaminaron la marcha de la comitiva en dirección a la posada en la que estaba alojándose durante su estancia en Venecia. El ambiente se sentía completamente distinto ahora que no estaba sólo. La travesía se hacía más amena, y todo parecía perder importancia. La luz titilante de los faroles ya no era más que una mera luz; los vientos apenas un alivio para el calor, o una molestia para aquellos que sintieran frió. Toda sensación de miedo o inseguridad se había desvanecido como las nubes después de una tormenta, pero, desafortunadamente, la magia y el extraño misticismo que inundaba el ser había sido arrastrado a la nada también. 

– Hace tres años, en esta misma plaza se derramó la sangre de una familia inocente. Su único pecado fue el de amarse entre razas que no debían unirse, dando como fruto de dicha unión una mestiza... nuestro nuevo cardenal, el queridísimo señor Di Medici, objetó que las normas que regían Venecia no eran suficientes y que debían ser mucho más extremistas. Sus leyes, además de injustas promulgan la acción violenta en contra de aquellas razas o personas que se opongan a su reinado de terror. 

Sin lugar a dudas, aquel era el comienzo de una historia trágica. Los libros relataban aquel tipo de anécdotas, bien reales bien ficticias, con claridad y detalle. Sin embargo, no era lo mismo leerlo de la tinta sobre una hoja de papel que escucharlo en boca de alguien que, de una manera u otra, estaba inmiscuido en el asunto. La negatividad que manaba de la interlocutora, caló en Lothaire de forma profunda y sincera, consiguiendo que con apenas el principio de la historia, su jovialidad se tornara en seriedad, y que su atención se concentrara en mayor medida a fin de escuchar más, en una oscura y morbosa curiosidad innata en todo ser humano

Muchos se revelaron en contra del cardenal, compañeros fueron arrestados y sentenciados, otros se colocaron del lado de la iglesia y en medio quedaron todos aquellos que no tenían culpa de nada... inocentes. En los días siguientes la persecución a mestizos, vampiros y exorcistas se endureció. Desde entonces ha muerto mucha gente, muchas revueltas han sido aplacadas y nuestras voces han dejado de tener importancia....

Recuerdos comenzaron a inundarle la mente. Todo aquello le recordaba a su Francia natal, aunque desde un prisma distinto. Cuando se desató la revolución en contra de la nobleza, la estabilidad se desmoronó. La acometida de los indignados y todos aquellos que habían sufrido bajo el yugo de una sociedad desigual había agitado toda la nación como un terremoto y se había cobrado muchas vidas. Aún a día de hoy la muerte y la sangre seguía esparciéndose por doquier. Al parecer, allí donde ahora se encontraba la situación era la inversa, y los que tenían el poder seguían en el, ejerciéndolo de manera indiscriminada y brutal. Parecía que el ser humano estaba destinado a sufrir de un modo u otro estuviese donde estuviese.

>> ¿Caballero, qué hace una ciudad sin alma, en una ciudad que exige una revolución? ¿Es que acaso quiere ser una voz más entre otras tantas? Esta ciudad esta apunto de experimentar uno de los cambios más radicales en todas su historia. Mucha gente morirá, otros tantos no serán si quiera capaces de recuperarse y la relación entre iglesia y exorcistas, además de entre religión y ciencia quedará dañada para los restos... No sabe donde se ha metido Señor Bellerose. 

Le tomó un poco de tiempo reaccionar y responder a la cuestión que se le planteaba. Alzó la vista al la inmensa negrura antes de responder - Sinceramente, me hallo de viaje. Vine a Venecia porque quería conocerla y disfrutar de ella, no sabía nada al respecto de todo esto. De hecho, creo que me hubiera costado ser consciente de la situación si no me lo hubiera contado. Ahora veo que igual no he tomado la mejor de las decisiones. - Alzó los brazos y se encogió de hombros mirando a la joven mujer. Ahora ya estaba en medio de todo, y no estaba entre sus planes abandonar la localidad pronto. Si el conflicto estallaba, el estaría en pleno medio, y por dios que participaría en él, del lado de los que más lo necesitaran. Así era el francés, se guiaba por su ideal de héroe, sin pensar en las consecuencias que podía traer consigo.

El desconcierto se apoderó del grupo, que había sido sorprendido. No habían escuchado palabra alguna de las dichas por su líder, y que de repente se dirigiera a ellos como si en todo momento les hubiera estado hablando no consiguió otra cosa que miradas entre ellos y un cuchicheo incesante. Todos acabaron por asentir o responder afirmativamente, no fuera a ser que hacer lo contrario pudiera causarles problemas.

Casi igual de desconcertado que los estudiantes, reanudó la marcha. Aún quedaba, aproximadamente la mitad del trayecto, así que no se cortaría y expondría todas las dudas que le habían asaltado. - La verdad es que sí, algunas dudas me asaltan. ¿Como es que la iglesia tolera el comportamiento del cardenal? A estas alturas, si tan grave es el conflicto, otras autoridades eclesiásticas han debido enterarse fuera de la ciudad. Y también, ¿tanta autoridad tiene que es capaz de hacer que una ciudad tan llena de vida parezca muerta durante la noche? -Sin duda, esto le inquietaba, y no era lo suficientemente avispado como para darse cuenta por si mismo de todo que se cocía en la sombra, y de que había mucho más de lo que se podía apreciar a simple vista. Por ser, no era ni siquiera totalmente consciente de las implicaciones de todo aquello.




Frase Mi vida acaba de empezar

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t1085-lothaire-belleroseid

Volver arriba Ir abajo

Re: I am not a Nany![Priv. Lothaire Bellrose]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.