¡Bienvenido a Krory Milium, Invitado!

Nos alegra verte por aquí.




Últimos temas
» Krory en mareas misteriosas: La búsqueda del origen - TRAMA [Prólogo & inscripción]
Hoy a las 1:22 am por Jethro A. Vascallo

» Only You...What's else? [Priv. Petrucio Farnese]
Jue Jun 21, 2018 1:02 am por Victoria S. Blueflame

» La tasca del loco [Priv. Silcius Rocafort]
Mar Jun 19, 2018 9:59 pm por Silcius Rocafort

» El resonar de mis pies — Silcius Rocafort
Dom Jun 17, 2018 9:55 pm por Silcius Rocafort

» Who's the one hurting? [Priv. Zaira de la Vega]
Vie Jun 15, 2018 12:52 pm por Marco Farnese

» Be aware... [Priv. Petrucio Farnese]
Vie Jun 15, 2018 11:30 am por Marie Labov

» ۝ Petición de Afiliación.
Miér Jun 13, 2018 2:26 pm por Afiliados Krory

» Una chispa de luz en la oscuridad [Libre]
Mar Jun 12, 2018 2:25 am por Anaïs Larousse

» ¿Donde le darías un beso?
Vie Jun 08, 2018 12:33 am por Enzo Rossi

» ¿Qué harías si...?
Vie Jun 08, 2018 12:30 am por Enzo Rossi

» Confieso que...
Vie Jun 08, 2018 12:27 am por Enzo Rossi

» Agradecimiento Escocés (Priv con Annais)
Vie Jun 08, 2018 12:14 am por Anaïs Larousse

» La Peste arrasa con todo [Priv. Tristán]
Jue Jun 07, 2018 7:07 pm por Sarah Westerman

» The man in the Iron Mask —Priv.
Dom Jun 03, 2018 5:48 am por Tristan R. Gaitan

» «Into the night» Finnard
Miér Mayo 30, 2018 4:36 pm por Finnard McAllan

» Mattheus en construcción
Miér Mayo 30, 2018 5:33 am por Mattheus van der Stoel

» Raíces: relatos de cinco vidas
Mar Mayo 29, 2018 11:19 pm por Saskia Järvi

» Returning to Venice (WIP)
Jue Mayo 24, 2018 11:59 pm por Adelei D'Cielo

» Eki Minamoto [ID. Academia Cha]
Miér Mayo 23, 2018 11:09 am por Adelei D'Cielo

» {A} ۝ REGISTRO GLOBAL OBLIGATORIO.
Mar Mayo 22, 2018 11:32 am por Kira Minamoto

¿Quién está en línea?
En total hay 6 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 5 Invitados

Jethro A. Vascallo

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 54 el Jue Mar 19, 2015 10:15 am.






Compañeros







Damos crédito a HeySpace y RavenOrlov eget posuere mi. Aliquam faucibus gravida aliquet. Curabitur odio urna, tristique et porta eu, bibendum et ex. Phasellus vel eros ante. Maecenas et pellentesque risus. Praesent in quam at mauris convallis scelerisque.
N U E S T R O S — A F I L I A D O S
Crear foro


VÓTANOS!




CRÉDITOS
Agradecemos a todos los miembros del foro su dedicación y participación en Krory Milium, sin vosotros esto no sería posible. Gracias al Staff por su ayuda para mantener el foro y sus diseños que le dan al foro una imagen increíble. Les damos las gracias a todos los miembros del staff de ForoActivo que nos han ayudado con nuestros problemas y nos han tratado y atendido de maravilla.

La trama del foro es original, inspirada en la serie D-Gray Man. Todas las tramas, historias, diseños y códigos son creación del staff. Por favor no copies o toméis sin permiSo.

Las imágenes que ambientan el foro han sido extraídas de DeviantArt, Pinterest y zerochan.


SÉ ORIGINAL, NO COPIES.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Lunna Salvatore el Miér Mar 07, 2018 5:45 am

Amargo, fresco, rojo y nauseabundo.
El aire que entraba por las ventanas con la brisa marina hacía parpadear la luz de las velas en la estancia de la casa de señoritas, la cual a excepción de las damas de la misma, podría considerarse vacía aquella noche; las velas alumbraban de una manera algo mediocre la sala y esto causaba que las escaleras a los pisos siguientes estuvieran por completo a obscuras.
Había algunas ventanas abiertas que ventilaban los cuartos y aun así un olor fuerte impregnaba cada rincón de la mansión. No había ni un solo lugar en el que Lunna no pudiera evitar marearse por el olor fuerte a cobre en el ambiente; el humo de las velas que subía hasta el techo de la casa y se escapaba por las ventanas tampoco ayudaba.

Mirando hacia la calle principal desde la ventana a la cual le daban los últimos rayos de sol; casi a oscuras y contando los pasos de la señorita Perla quien caminaba directo hacia ella desde la cocina, pudo distinguir una fragancia suave como a miel y un vapor caliente que le recorría todo el cuerpo a pesar de no estar lo suficientemente cerca.
Sopórtalo un poco más… la pobre está sufriendo mucho — dijo la señorita Perla mientras que tendía la taza de té a la chica y se paraba junto a ella. Lunna sonrió un poco y tomó la taza entre manos dejando que la temperatura de esta pasara a través de sus manos. Colocó sus labios en el borde de esta para dar el primer sorbo, pero se interrumpió abruptamente girándose un poco hacia Perla.
¿No podemos evitar cosas como estas cierto? — preguntó la chica con rostro preocupado a la par en la que volvía a posar sus orbes azules en el borde de la taza y el líquido color miel en este. Sin embargo, Perla no dijo nada y su silencio fue la respuesta a aquella pregunta.
Madame Elianna está atendiendo el parto… debería terminar pronto… — dijo Perla, quien entonces solo le puso una mano en el hombro y fue directo hacia la cocina otra vez.

Pujidos y gemidos, palabras de aliento de las damicelas y la melodiosa voz de Madame Elianna que le daba instrucciones a todo el mundo para que aquel niño o lo que fuera llegara con bien al mundo. Las pupilas de Lunna se dilataron en cuanto, como si fuera ella quien estuviera acostada con las piernas abiertas y llegara la última contracción.
El olor a sangre ahora tapaba cualquier otra cosa que pudiera resultarle agradable y como si no fuera ella misma, dejó caer la taza sobre la alfombra, derramando así el líquido sobre esta, los pliegos de su vestido largo absorbiendo un poco del brebaje para los nervios mientras caminaba sobre ella hasta llegar a las escaleras.
Tenía la respiración entrecortada y sus ojos parecían más salvajes que de costumbre, adquiriendo un color azul más fuerte y brilloso de lo normal.
Para cuando se dio cuenta de lo que estaba por hacer, por ordenes de Elianna las otras chicas ya estaban sacándola a empujones de la habitación.

¿Estás loca? — gritó una mientras que cerraba la puerta del cuarto tras de si —¡Contrólate por favor! — dijo la segunda, entre asustada y enojada, Lunna las miró confundida y sin ser capaz de articular palabra, en el momento en el que sentía a la señorita Perla llegar, un grito fuerte se escuchó en un ultimo gemido y entonces el llanto de un niño, pero poco pasó para que, entre murmullos y voces, la felicidad se esfumara de inmediato.
La mala suerte había llegado a aquella casa. Una niña más. Otra presa del miedo y la crueldad del mundo.

Lunna no pudo aguantar más, y sin pensarlo dos veces salió corriendo escaleras abajo mientras que se levantaba los pliegos de la falda escapando de aquel olor y de aquella casa como si estuviera huyendo de los monstruos en sus pesadillas. Corrió tan rápido estando tan perdida que no se fijó por donde iba ni con quien chocaba, su cabello estaba suelto agitándose con el viento a su espalda con cada zancada que daba y sus hombros al descubierto por el tipo de vestido que llevaba.

Cirque du freak

El lugar no estaba muy concurrido, olía a metal y a alcohol muy fuerte, dos grandes faroles con velas dentro iluminaban poco el lugar mientras que, bordeando la capa se veía una pequeña taquilla con varias estacas prendidas en fuego intenso, el ambiente era frío y se respiraba un aire un tanto pútrido allí. En ese momento fue cuando la mestiza comenzó a preguntarse cómo y por donde había llegado.
Muy poca gente se encontraba entrando a aquella carpa, la cual era tan alta que incluso sin mucho color por fuera parecía ser bastante ostentosa.
¡Damas y caballeros, bienvenidos al Cirque du freak!
Se escuchó desde afuera la voz grabe del presentador  y entre linea y linea Lunna alcanzaba a distinguir varias frases —Hoy, veréis una historia diferente de la usual, trágica y dramática, pero con tintes de comedia… — comenzaba entonces con voz animada cuando Lunna, interesada por saber como se vería por dentro y sabiendo que no tenía dinero, comenzó a rodear la carpa con paso apurado. Se alejó de la protección de los faroles y el fuego adentrándose así en la penumbra detrás de la carpa, buscando un lugar por el cual escabullirse y entrar fácilmente
Se oían cigarras cantar y el viento gélido de la noche soplaba atravesando los hombros descubiertos de la chica.
Parecía ser que había olvidado la sangre y el terror de su verdadera naturaleza.

Con ustedes… ¡Madame Florinda y su baile de fuego y espadas!

El espectáculo había comenzado.
avatar
Cortesana


Frase IS IT TRUE THAT THERE IS A GOD?

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Edward Low el Jue Mar 08, 2018 11:28 pm


Cuéntame a donde debo ir. Dime que debo de hacer. Cada minuto que pasa, es otro donde más hundido me siento. Años han pasado, nada ha cambiado. Las mismas miradas, en distintos rostros. Cada vez más profundo. Arrastrare a quien me cruce, hasta el final del camino. No permitiré, no lo haré. El otro lado, aquel tan ajeno a nosotros, ese sitió de esperanza que tanto deleita el sueño mortal. No, no permitiré la existencia de ello. Cada vez más profundo, os llevaré, hasta sumergir tu corazón en el fondo de este océano de oscuridad y tiniebla.

La noche se aprecia, para un nuevo paseo nocturno. De aquellos que tanto he dado en mi muerta vida. - Los territorios del circo... - Aquel donde los estigmatizados sociales tienen cabida para su lúgubre vivir. Ha pasado tanto tiempo desde la última vez que pise estos parajes. Luego de ello, este sitió se sintió verdaderamente muerto. Qué alegría.

Los gritos publicitarios lograron traer mi sorpresa al rostro. Luego de aquella matanza, poco se instigaba a ofrecer espectáculos en la zona. - Plebeyos que necesitan distraerse... No aprenden. - Me dirigí por uno de los pocos caminos iluminados. Llamémosle, "principales". Para mi deleite visual, una figura se escapaba de la iluminación. Cual princesa temeraria adentrándose en el bosque del lobo.

¿Es necesario explicar que os seguí? Poco importo llevarme varias miradas. Mientras, alcanzaba a oír la presentación del espectáculo. A pesar de no ser demasiado atractivo, acepto que no sería erróneo disfrutar algo distinto para variar. No solo sangre y huesos. Espere el momento preciso, donde ningún ojo pudiese atisbar nuestra posición. Quizás, el sector menos iluminado del lugar. Sin siquiera un ruido, me posicione a tu espalda, la oscuridad es mi mayor compañera.

Una rata perdida... - Murmure a tu espalda, en el intento de robarte un suspiro. Apegue el cuerpo a tu espalda, quería que sintieras el frío de la noche, por una aventura a la cual, no deberías de haber incursado. - No es lo más sensato andar sola en una ciudad como esta...
avatar
Mafioso — Mano Derecha

Do not resist. Close your eyes, you're just part of this plan ... "divine".

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Lunna Salvatore el Lun Mar 12, 2018 8:14 am

Como una muñeca de porcelana; sus pies daban pasos tenues al pisar el césped debajo de sus pies; eran pasos seguros que no temían en lo más mínimo mientras avanzaba paso tras paso. Y su vestido blanco y piel tersa solo hacían que fuera un faro más en aquella penumbra.
No se dio cuenta cuando fue dejó de escuchar el crepitar del fuego de las antorchas en la entrada y con el pliego de la falda en una mano y la otra tocando el borde de la carpa suavemente con la yema de los dedos sin importar que estuviera sucio, pues eso no era lo que importaba ni podría uno apostar que ni siquiera lo había notado.
Sus ojos se acostumbraron rápido a la oscuridad y sus pupilas se dilataron expandiéndose para dejar entrar la poca luz de luna que daba en ese lugar mientras que sus oídos se extasiaban con la música que venía de dentro de la gruesa carpa cubierta de cera.

Avanzó un poco y un poco más hasta la zona trasera donde si bien no había mucho más que pequeñas tiendas desiertas, Lunna supuso entonces que debían ser de los participantes del espectáculo, pero no le dio mucha importancia a nada de ello, es más, ni siquiera se dio cuenta de que la seguían, estaba embriagada por la música y quería ver con desesperación lo que había allí dentro.
Fue entonces cuando llegó a una ligera grieta en la cual la carpa estaba mal colocada, si deslizabas con un poco de fuerza el pliego de aquel material uno podía hacer una leve abertura que dejaba ver hacia dentro desde la posición adecuada y si la abrías un poco más, podría entrar el cuerpo de alguien de su altura.

Sin embargo, antes de que pudiera inclinarse para abrir un poco más la grita de la carpa sintió algo muy cercano a su espalda y una respiración en su cuello seguido de una voz que le puso la piel de gallina, los bellos de la piel se le erizaron y solo por un momento que pareció eterno, quedó allí petrificada y sin respiración. “Mierda…” pensó la mestiza… “¿Me habrán descubierto?” mientras que… lentamente se giraba sin considerar la cercanía de la persona que estaba detrás de ella.
En cuanto estuvo del todo frente a él, no pudo hacer más que subir la mirada pera verlo directo a los ojos. Estaba claro que no era humano y sin embargo, percibía un olor a metal en él que ciertamente no le agradaba mucho, era tan fuerte para ella que llegó a marearla durante un momento.

Sin embargo, sus orbes azules resplandecieron con curiosidad en cuanto se encontró con los ojos del Noctis —Scusi signore…
Comenzó a decir con un hilo de voz, aunque no sentía miedo ni le temblaban las cuerdas vocales, seguía viéndolo fijamente cuando la voz de Perla atravesó su mente “Nada de hablar con extraños, regla general… hasta un niño sabe eso” y con una mínima reverencia en un movimiento leve con su cabeza debido al espacio entre ellos dos se dispuso simplemente a dar un paso por donde mismo había llegado para salir de aquella situación, aunque no sin antes darle un vistazo rápido a la cara de aquel hombre.

Pero las cosas no salieron como ella pensaba, de hecho, ella no lo sintió venir y antes de saberlo, una tercera persona se había presentado ya allí ahora ante los dos.

¡Patriccio… Mare!

Se escuchó muy cerca de los dos.
Algunos aplausos y gritos ensordecedores que venían desde dentro además del unos cuantos chiflidos llenaron el vació en los oídos de Lunna, quien solo se había concentrado en el Noctis desde que este había hecho acto de presencia y enseguida... la voz del presentador.
¡Squixito danza de fuego y espadas! Una historia conmovedora de la valentía de una mujer y sobre todo… llena de verdad…. ¡pero!...
Hubo una pausa dramática a continuación… toda la carpa se oscureció al apagar algunas antorchas y velas, un humo misterioso salió de entre las gradas y asientos delanteros cercanos al escenario que subió hasta el techo y provocó algunos estornudos en el público, el presentador avanzó varios pasos sobre el tablete y…
Signori e Signore… la siguiente obra es nada más y nada menos que… nuestra obra más aclamada en todos los lugares en los que hemos estado, ya que siempre cambia a donde quiera que vayamos, se adapta y florece en sus corazones como una rosa con espinas y finalmente se marchita…
Signori… saquen sus pañuelos e Signore… mantengan ese corazón duro como piedra…


¡Patriccio… Mare!, ya está listo todo para su obra, es su turno de salir al escenario, no hay tiempo que perder — dijo el hombre musculoso mientras que los tomaba del brazo a los dos y trataba de jalarlos hacia el lado contrario por el que había llegado Lunna, quien miró al hombre de cabellera negra confundida y lista para reclamar, pero los tirones de aquel hombre hacían que casi cayera al piso —Pero yo no soy una actri…
¡No hay tiempo para discusiones!, la función está por comenzar…
avatar
Cortesana


Frase IS IT TRUE THAT THERE IS A GOD?

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Edward Low el Mar Mar 13, 2018 12:51 am

Os observe, cual animal siendo presa de su destino. Cualquiera puede ver en tus ojos, esa señal que tanto odio. Despertó mi completa curiosidad. No es miedo, es curiosidad a lo desconocido. Algo, que siempre un ser inferior debería de temer. Por un momento, tan efímero, ofrecí la oportunidad a retirarse. En ningún momento cese la mirada a esos ojos azulados. Siquiera ante la molesta presencia de aquel sujeto, cual fácil sería terminar con su pobre vida y sin gloria alguna. ¿Qué inmundo ser puede llamarse Patriccio?

A pesar de los torpes intentos del hombre, no podría jalarme ni aunque ponga todo su empeño en ello. A pesar de que tan frágil sea la vida humana, acepto que la intriga me gana, y el aburrimiento también. - Estamos listos. - Lo di por hecho, manteniendo la vista en esa preciosidad. Después de todo, ¿alguien tendría la memoria para recordar mi último paseo por estos sitios?

Atine a separar al individuo, obligando prácticamente a liberar a la mujer. - Mare, no nos retrasemos... - Hombre de pocas palabras, solo las suficientes. ¿Por qué? Porque soy absoluto. Tanto, como la sonrisa que desplegué, para que mi actual acompañante pudiese atisbar uno de mis colmillos tan bien afilados. Si, es una amenaza. Esta vez, he sido yo quien te ha tomado del brazo. E incluso, os abrace por la cintura. - No queremos que todo se eche a perder por un leve...retraso. - Fue todo lo que permití que el hombre escuchara. Ya, a tu oído. - De ti cuelgan todas esas vidas... - Si, no necesito decir más, mucho menos...explicar nada.

Mi querida Mare... - Comente caminando hasta la entrada, todavía, aferrándote a mi cual mi presa sois. La fuerza suficiente para que lo sepas, cuidando obviamente de lastimarte. Seré desalmado, pero, cuido lo que me pertenece. - Que comience la función... - Fue todo lo que comente, sarcástico. Me incline para abrir la carpa, cediéndote el espacio para ingresar primera. Luego, ingresaría, ante todo un público que jamás podría imaginar lo que se avecinase. Mantiene a raya a la bestia, o que arda Troya en su lugar.
avatar
Mafioso — Mano Derecha

Do not resist. Close your eyes, you're just part of this plan ... "divine".

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Lunna Salvatore el Lun Mar 19, 2018 7:54 am

Estuvo a punto de gritar cuando escuchó las palabras de aquel hombre a un lado de ella; ¿que era lo que estaba pretendiendo hacer?, abrió un poco la boca para reclamar cuando el fornido que la había confundido con otra persona la soltó. Esto no mejoró la situación ni le dió oportunidades para escapar.
¿Qué estaba pasando?
Sus ojos mantuvieron la mirada del hombre que ahora la sostenía, sin saber que decir en ese momento y sintiendo como el pánico de la creciente situación se se abría paso a través de su garganta y estómago.
Rayos…

Al ver la sonrisa del tal “Patriccio” no pudo más que abrir los ojos en grande, confirmando todas sus sospechas, aunque no había sido demasiado difícil verificarlo. En ese momento incluso casi olvidando su posición y estado, pues como si fuera una niña se vio tentada a extender uno de sus brazos para tocar con la yema de sus dedos ese colmillo afilado sobresaliente y reluciente, pero enseguida pensó que tanta proximidad sería visto grosero y extraño, pero no más que lo que estaba pasando en aquel momento. Pensar en ello y el siguiente abrazo por la cintura que la pegó al cuerpo de “Patriccio” la hicieron regresar a la realidad e intentar despegarse del nuevo agarre, aunque descubriendo en ese momento que era tan fuerte que ni siquiera podía moverle el brazo o la mano.

¿Por qué está pasando esto hoy… es acaso un castigo porque traté de morder a ese bebé?” se preguntó ella antes de recibir aquella estimulación en su oído, que hizo que se le helara la sangre y se paralizarán sus piernas para luego girar de una manera violenta a ver al pelinegro e intentar desesperadamente zafarse de su agarre.


Para ese momento, el fortachón humano que los había llamado ya se había dado media vuelta.
No tarden… en cuanto estén en la parte trasera del escenario, pidanle a Rosa sus antifaces, la escena del baile es primero…— dijo el hombre antes de terminar de alejarse mientras que la nueva pareja lo seguían, sin embargo, este terminó de perderse en la penumbra sin entrar a la carpa.  
Es que acaso no podía plantarse enfrente y decir;  ¡no, yo no soy ni seré parte de esto, deje de agarrarme de esta manera, ni siquiera lo conozco!… blah… blah… blah…
Así no era ella, claro estaba y pensándolo de una manera más turbia, ya había sido amenazada… —Signore… ¿por que está haciendo esto?— preguntó en voz baja mientras que entraban detrás del escenario; una gran cantidad de gente disfrazada con ropajes de “baile de salón” y máscaras a la luz de las velas hizo acto de presencia frente a los dos. EL lugar estaba iluminado con algunas velas, faroles y candiles bajos que vagamente daban un poco de luz.

La carpa era muy alta, tan alta como para que cupieran trapesios y todo tipo de instrumentación allí dentro, además el escenario era amplio y bastante ancho como para que aquellas personas pudieran desplazarse con comodidad.

¡Ya era hora de que llegaran!— casi gritando se dirigiò a ellos una mujer un poco mayor, humana sin duda, de una piel bastante pálida pero con un cuerpo muy voluminoso que se marcaba por el corsé que llevaba y aquella falda de tela pegada a su cuerpo con vuelos casi transparentes que daban a entrever sus piernas a la luz de las velas. Lunna supuso entonces que debía ser la tal Rosa.
Veamos mi niña… — comenzó a decir mientras se paraba enfrente de los dos y los miraba —Te ves algo extraña hoy… ¡pero bueno no importa! debes presentar esa función— comenzó a decir, se veía que hablaba bastante.
Pero cómo es que no se da cuenta de que no soy Mare” se le pasó por la cabeza en ese mismo momento sin decir una palabra y girándose para ver de nuevo al Noctis mientras que otra muchacha se acerba y trataba de colocarle un antifaz negro con detalles bordados y algunas plumas en un extremo izquierdo y una tercera chica le colocaba una capa sujeta a los pliegos de su camisa.

Mientras, la señora Rosa sacaba algunos polvos de un estuche algo rústico el cual Lunna no se atrevió a mirar muy bien, sin embargo, la mujer le pasó suavemente la yema del dedo índice sobre los labios y estos quedaron manchados de un rojo muy sutil a la par en la que la segunda chica le colocaba de la manera más suave posible un antifaz blanco con algunos detalles de rosas en este.
Mientras aquellas personas hacían aquello Lunna se dió por vencida en el intento de escapar y además aceptó lo que estaba pasando, la mirada de aquel sujeto que aún la sostenía no era para jugar; de verdad haría algo si ella no seguía con todo aquel juego ridículo.
Aunque ello no era lo que le importaba, Lunna ciertamente no era para nada un alma caritativa, por lo menos en una parte de ella.  


Como si nada más importara, Rosa jaló a la mestiza hacia la derecha —¡Tu entras por aquí!— dijo, casi gritando —No eres una novata niña— exclamó mientras que la mestiza veía como las otras damiselas trataban de empujar con fervor al hombre que la había amenazado hacia el lado contrario del escenario.
Madame… yo no…— trató de decir a duras penas mientras era jalada, dejando atrás a “Patriccio”.
A callar Mare, es tu oportunidad…
Terminó diciendo y sin más, algunas luces se apagaron, el suelo se llenó de humo espeso y Lunna fue empujada dentro del escenario.

Los bailarines comenzaron a salir del centro del escenario y un aro de metal bastante grande con una mujer sentada en este comenzó a bajar, la iluminación ciertamente era fascinante, el fondo de la carpa parecía un cielo estrellado y la luz de las velas provocaban destellos que se mezclaban con las sombras que ahora se acomodaban en el escenario. La mujer en el ahora entonces comenzaba a recitar lo que parecía ser una canción de cuna, sin embargo, esta relataba la historia que estaba por ser presenciada.
La canción iniciaba con un baile de máscaras en el que un alma pura encontraba el pecado y este la incitaba a cometerlo como una fascinación.



Por un segundo en el que no supo qué hacer además de analizar la letra aquella moviéndose con pasos torpes por el escenario siendo absorbida y obligada a cambiar de posición a causa de las parejas danzantes que la miraban cuando daban vueltas en aquel baile de máscaras. En ese punto, tenía una idea de a dónde se dirigiría la historia, pero no de qué hacer, además estaba el hecho de que aquel hombre aquel la había hecho caer en un juego en el que no tenía intención de entrar.
Por el momento, ya se había dado cuenta de que los dos se habían convertido en los personajes principales de aquella historia.
Después aquello, la voz de la mujer fue acompañada con una tonada de baile que causó que las parejas que daban vueltas ordenadamente sobre el escenario apuraran el paso, lo cual fue moviendo lentamente a la mestiza hacia el centro del escenario sin siquiera ella darse cuenta...
avatar
Cortesana


Frase IS IT TRUE THAT THERE IS A GOD?

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Edward Low el Miér Mar 21, 2018 12:21 am

"Acompañaba" a la señorita, llegando hasta la parte trasera del escenario. - ¿Por qué? Entretenimiento. - No hay otra respuesta.  Es eso, o estar alimentándome de quien se cruce en el camino. La iluminación, esplendida, tal cual me agrada. Inclusive, apagaría ciertos faroles. Interrumpidos por quien pareciera ser aquella mujer llamada Rosa.

Fuimos prácticamente separados, aparecieron incordias a terminar de vestir a mi actual acompañante. No desvié la vista de esa joven y apetitosa presa. ¿Hasta qué punto mantendría mi interés? Los juguetes nuevos siempre tienen un límite de atractivo. Poco a poco se fueron introduciendo vestimentas en mi predilecta persona, solo por esta vez, permití que el resto me tocase. Una larga capa oscura, en conjunto de una[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo], extravagante, con una gran sonrisa. - Buena suerte, mi Mare... - Un comentario totalmente sarcástico, con la voz opacada por la máscara.

Obviamente, me deje llevar. Aunque, con tan solo un gramo de fuerza podría mantenerme en mi sitió. Me tocaría entrar por la izquierda, sin saber mucho que hacer. En definitiva, dejaría que mi instinto...el no asesino... actuase. - Quizás improvise algo nuevo. Me siento...  distinto. - Me excuse, para que luego se corriera la voz por el escenario. Definitivamente no se qué hacer, si, en realidad lo entiendo, hoy no seré un monstruo, dejare salir al animal que llevo dentro.

La música comenzó, los bailarines hicieron acto de presencia. Danzaron al son, muy organizadamente. Vi a mi "querida Mare", moverse muy tortuosamente por el escenario. Espere, lo hice muy adrede. Alrededor mío escuche murmullos, me estaba tardando. - Callad. - Respondí, llevando la mirada de sorpresa de aquellas personas. Espere, seguí haciéndolo. - Ahora. - Comente, dando un paso hacia adelante. Luego, otro.

Con mi gracia, fui mimetizándome con los bailarines. Al compás de la música, pareciera esconderme detrás de cada persona con máscara. Los estaba utilizando como si fuesen los arboles de un frondoso bosque. Perseguiría a mi presa, lenta, pero eficazmente. Acompañe al círculo, hasta el momento donde Mare se encontraba en el centro de la pista. En un instante, di tres pasos hacia atrás. Pegue mi espalda a la de ella. Gire la cabeza, logrando observarla, quería, no, deseaba cruzar miradas. - Imagina... - Murmure tras la máscara, solamente ella podría escuchar por la cercanía. Acompañe su cuerpo, prácticamente empujando aquel con mucha delicadeza. Ofrecí la idea de girar en nuestro eje. Di un paso hacia el frente, separándome de ella. Di otro hacia mi derecha. Alargué los brazos, di un paso hacia atrás y me deje caer. Ofrecí para la gente un giro hacia atrás, algo tosco, pero el desliz en ningún momento ceso. Alcance a ponerme en diagonal a Mare, pero, de frente. - Imagina que estamos solos, y tu única salvación es dejarte llevar por el pecado... - Esta vez, ofrecí mis manos, ambos brazos. Le estaba invitando a bailar... un juego peligroso de seducción.
avatar
Mafioso — Mano Derecha

Do not resist. Close your eyes, you're just part of this plan ... "divine".

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Lunna Salvatore el Mar Mar 27, 2018 5:35 am

La música bajaba y subía al compás de los giros y vueltas de aquella parejas de baile mientras que la pequeña muchacha caminaba tratando de no tropezar confundiéndose entre los bailarines que la guiaban al centro del escenario, entre pasos y vueltas que hacinan parecer como si la chica bailase a la par que ellos, pero a pesar de la creciente confusión y el debrallamiento de pensamientos sobre aquella situación no podía evitar buscar aquella presencia amenazante que la hacía sentir como si estuviera entre la espada y la pared.
¿No eras tu la que quería emociones fuertes?” se reclamaba a si misma mientras que sentía como aquel ser se movía alrededor de ella, podía olerlo y esta fragancia se hizo tan fuerte que inundó su nariz más de la cuenta al sentir como algo chocaba suavemente con su espalda.

Había sido alcanzada.

Los bailarines seguían con su danza pero esta vez en cada vuelta algunos salían de la pista despojándola un poco y dejando entrever a la pareja principal, el corazón de la mestiza comenzó a palpitar un poco más mientras que el frío que comenzaba a sentirse en el ambiente debido al humo creciente y la voz de aquel hombre antes del suave toque.
Como si fuera una chica obediente giró sobre su eje para tenerlo de frente y estando allí lo observó moverse con aquella gracia y habilidad que no había visto ni en el “caballero más refinado” que hubiera ido al burdel de la señorita Elianna. Fue algo que hizo que el público tuviera todavía más interés en qué sería lo siguiente que verían.

En cuanto el vampiro quedó casi de frente a ella, la chica no pudo apartar lo ojos de él, y como hacía unas minutos fuera de la carpa, clavo sus ojos en aquel pelinegro con curiosidad, unos ojos perlados que reflejaban a la misma Lunna si sabías observarlos.
Sin dudarlo ni un solo momento, Lunna tomó con una mano las de “Patriccio” y ahora dejándose llevar, fue con rapidez hacia el hasta chocar suavemente con su pecho sin dejar de levantar la mirada para verlo, colocó una mano en su hombro con finura y dejó que él posicionara la otra mano.
¿Cómo podría ser el pecado una salvación?— preguntó acercando sus labios al oído de él mientras que se paraba un poco sobre la punta de sus pies y entonces ella intentó dar el primer paso para comenzar aquel baile esperando que él accediera a lo mismo.

¿Entretenimiento había dicho?” pensó en ese mismo momento, observando los orbes del hombre que la acompañaba a bailar en ese momento. Lunna apretó por un momento los dientes mientras que a su alrededor los bailarines disminuían ancada vez más y las luces de las velas bajaban al igual que la de los faros al punto en el que se acomodaban ya de una manera que solo alumbraban una pequeña parte del escenario en la que los dos personajes principales lo compartían y solo quedaban ellos dos allí.
Desde el publico llegaba un aura de fascinación ya que la escena e iluminación de aquel baile parecía casi mágica a sus ojos mortales. El vestido blanco de Lunna ondeaba con cada vuelta y la capa que le habían puesto al Noctis lo acompañaba creando así un aro monocromático a su alrededor.
Las mujeres en el publico más sentimentales abrazaban el brazo de su pareja continua y se podía ver claramente que tenían una mirada llena de ternura mientras veían aquello.

Pudo simplemente haberse negado… pero no lo hizo— dijo después de intentar dar una vuelta levantando el brazo para permitirse darla —¿Qué es exactamente de esto lo que lo entretiene?— en ningún momento había dejado el respeto de lado a pesar de haber sido amenazada y a pesar de estar bailando de aquella manera.

La música volvía a cambiar mientras que por encima de sus cabezas y a cada esquina se alzaban dos torres de metal de las cuales dejaron caer dos trapecios vacíos columpiándose de lado a lado como si quisieran encontrarse con el otro cada vez que llegaban al centro del escenario.
La ambientación volvió a cambiar por completo, ahora los artistas salían de detrás del escenario rodando dentro de aros dobles gigantes dentro de los cuales subían y bajaban entre pequeños tubos transversales.

Era momento de cambiar la escena.

Lunna miró a “Patriccio” de una forma en la que delataba más que curiosidad, en ese mismo momento estaba retándolo a seguir con la farsa. Con un leve empujón para deshacerse de su agarre dio una vuelta sobre ella misma acompañado de algunos pasos hacia atrás sin dejar de evitar el contacto visual con firmeza y podría decirse que un poco de ferocidad en sus ojos. Había decidido seguir la corriente por cuanto durara y el hecho de retarlo le había parecido la mejor opción para prolongar por más tiempo su propia vida y la vida de cuanta persona miraba aquello.
Sin contar con aquello y sorprendiéndose de el agarre de uno de los artistas pos su cintura, este la levantó mientras que con un impulso la lanzaba hacia arriba para que ella fuera capaz de agarrar a tiempo el trapecio y coordinarse con el mismo.
Haciendo uso de sus habilidades en aumento de fuerza, al sujetar el trapecio se levantó haciendo uso de sus brazos para lanzarse nuevamente hacia arriba y terminar parada sobre el tubo de metal y comenzar a mecerse al tomar las dos cuerdas que sujetaban el tubo de metal.

Lo estaba esperando.
avatar
Cortesana


Frase IS IT TRUE THAT THERE IS A GOD?

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Edward Low el Jue Abr 05, 2018 1:57 am

EL clima se iba dando en este sonso espectáculo de romance y drama. Lo único en lo que los seres humanos logran pensar. Podría dejarme llevar y aniquilar a todo quien respire, tan solo para mi diversión. Sin embargo, la tentación de como una persona puede reaccionar ante la espada y la pared, es siempre intrigante. - Porque el pecado no es más que una acción más... - No es nada más que ello.

Obviamente acompañe el paso, cediendo a esa suave petición de giro. Incluso con atrevimiento, mis dedos rozaron su cintura a cada centímetro de la vuelta. ¿Quién cree que un monstruo no sabe bailar? Sería indigno creer eso. - Las reacciones humanas... - Respondí con crudeza, tomando por la cintura, levantando suavemente sobre mi cuerpo para dar nuevamente un giro en conjunto. De inmediato, con delicadeza deje que sus pies volviesen al suelo. - ¿Cómo puede nuestro público emocionarse por este insulso espectáculo? - Pregunte con descaro. ¿Acaso necesitan olvidarse de sus problemas a través de nosotros?

La situación cambio muy repentinamente. El escenario era otro, uno mas... emocionante. Para fortuna mía, la experiencia en un navío siempre es solida en cuanto al circo se trate. Levante los brazos hasta la llegada del artista, lo cual, evadí el agarre y negué con los brazos al público. Eso genero risas entre los espectadores, ingratos. Esta vez tome impulso y me eleve con fuerza hasta agarrar el trapecio. Con un pequeño empuje corporal, imite a mi acompañante hasta estar sentado sobre el trapecio propio. Mantuve la mirada hacia mi querida Mare.

Sostuve el silencio, la expectación del callado público expectante a lo que acontezca. Segundos posteriores, me columpiaba como si fuese un niño en su momento de óseo. Hacia adelante y para atrás, una y otra vez. La sonrisa en mi rostro por tal inocente acto demostró nuevamente mi querido colmillo afilado. Use la fuerza de mis brazos para levantarme lo suficiente, de tal manera que las piernas pasaron por encima de la barra metálica. Estas decayeron por detrás y en solo un instante estaba columpiándome por debajo. En un impulso hacia el frente, seguí el giro hasta posicionar nuevamente mis piernas por encima del aluminio. En solo un instante, me encontraba boca abajo, sin mirar a Mare, con los brazos extendidos invitando a que tome mis manos. Que alcance el pecado...
avatar
Mafioso — Mano Derecha

Do not resist. Close your eyes, you're just part of this plan ... "divine".

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Corriendo a la boca del lobo | Edward Low

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.