¡Bienvenido a Krory Milium, Invitado!

Nos alegra verte por aquí.




Últimos temas
» Returning to Venice (WIP)
Ayer a las 11:59 pm por Adelei D'Cielo

» ۝ Petición de Afiliación.
Ayer a las 5:04 pm por Afiliados Krory

» Eki Minamoto [ID. Academia Cha]
Miér Mayo 23, 2018 11:09 am por Adelei D'Cielo

» Krory en mareas misteriosas: La búsqueda del origen - TRAMA [Prólogo & inscripción]
Miér Mayo 23, 2018 11:02 am por Petrucio Farnese

» ¿Donde le darías un beso?
Mar Mayo 22, 2018 10:18 pm por Anaïs Larousse

» ¿Qué harías si...?
Mar Mayo 22, 2018 11:58 am por Kira Minamoto

» {A} ۝ REGISTRO GLOBAL OBLIGATORIO.
Mar Mayo 22, 2018 11:32 am por Kira Minamoto

» Kira Minamoto[ID. Academia Cha]
Mar Mayo 22, 2018 11:02 am por Victoria S. Blueflame

» Blooming [Priv. Enzo]
Lun Mayo 21, 2018 2:23 am por Astoria Pendragón

» Лана передает привет [Priv. Gabrielle Mori] +18
Lun Mayo 21, 2018 2:19 am por Svetlana Dragunova

» El deber es un dios que no consiente ateos [Priv. Raffaello Caruso]
Dom Mayo 20, 2018 11:51 pm por Raffaello Caruso

» Only You...What's else? [Priv. Petrucio Farnese]
Dom Mayo 20, 2018 9:58 pm por Petrucio Farnese

» Cierre de Temas
Dom Mayo 20, 2018 3:34 am por H. Meredith Lawson

» Sólo negocios, nada personal. [Priv. Silcius Rocafort]
Vie Mayo 18, 2018 1:28 am por Salvatore D'Angelo

» Réquiem w/ Amelia
Jue Mayo 17, 2018 10:09 pm por Franz von Habsburg

» Babydoll w/ Gabrielle
Jue Mayo 17, 2018 9:15 pm por il Maestro mascherato

» Révolution française w/ Edward
Jue Mayo 17, 2018 8:34 pm por E. Sabine Baker

» Shake and Fingerpop —Marco.
Miér Mayo 16, 2018 11:06 pm por Marco Farnese

» Always together [Priv. Victoria]
Miér Mayo 16, 2018 10:09 pm por Sarah Westerman

» Two flowes [Priv. Victoria S.Blueflame]
Sáb Mayo 12, 2018 1:49 pm por Marie Labov

¿Quién está en línea?
En total hay 4 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 3 Invitados

Eki Minamoto

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 54 el Jue Mar 19, 2015 10:15 am.






Compañeros







Damos crédito a HeySpace y RavenOrlov eget posuere mi. Aliquam faucibus gravida aliquet. Curabitur odio urna, tristique et porta eu, bibendum et ex. Phasellus vel eros ante. Maecenas et pellentesque risus. Praesent in quam at mauris convallis scelerisque.
N U E S T R O S — A F I L I A D O S
Crear foro


VÓTANOS!




CRÉDITOS
Agradecemos a todos los miembros del foro su dedicación y participación en Krory Milium, sin vosotros esto no sería posible. Gracias al Staff por su ayuda para mantener el foro y sus diseños que le dan al foro una imagen increíble. Les damos las gracias a todos los miembros del staff de ForoActivo que nos han ayudado con nuestros problemas y nos han tratado y atendido de maravilla.

La trama del foro es original, inspirada en la serie D-Gray Man. Todas las tramas, historias, diseños y códigos son creación del staff. Por favor no copies o toméis sin permiSo.

Las imágenes que ambientan el foro han sido extraídas de DeviantArt, Pinterest y zerochan.


SÉ ORIGINAL, NO COPIES.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Mendigo de Sangre.

Mensaje por Zero Hvit el Lun Ago 10, 2015 1:13 pm




Mendigo de Sangre

 

Se pudo adivinar a la vista la cantidad de polvo que acogía aquella calle tan poco transitada en años. En cuanto aquel cuerpo inerte y pesado golpeó el suelo, alrededor de éste, como si de un aura de ángel caído se tratase, se levantó tal cantidad de suciedad que por un instante, Zero creía haber perdido la cordura y haber estado manejando algo etéreo con sus manos. Pero estaba seguro de haber sentido aquel frío momentos antes, aunque las imágenes se depositaban borrosas en su mente, y acto seguido se evaporaban, como cuando estás muriéndote. Las motas de polvo parecían unirse con las partículas del aire, y formar así una danza cuanto menos curiosa, que atrapó por segundos la atención del vampiro, que confuso, buscaba una explicación para todo aquello. Se dio cuenta entonces que el sol brillaba en lo alto, originando aquel espectáculo casi mágico. Zero dio un paso atrás y se colocó junto a una pared, en las sombras de aquel amanecer. Pasó sus manos por su cara y su pelo, y atascó su mirada fijamente en el suelo, mientras que por el rabillo del ojo observaba a aquella mujer por entonces desconocida para él. “Soy un mendigo, un mendigo de sangre.”  Pensó.

El gemido de aquella mujer interrumpió sus pensamientos. Zero se giró aterrorizado hacia ella, con los ojos abiertos con incredulidad. La mujer movió sus manos y piernas, e intentaba avanzar hacia el final de la calle con una parsimonia digna de una persona medio muerta, aunque no disponía de otros métodos para huir de aquel vampiro. Zero se apartó de la pared, quedando petrificado al completo, mirándola, sin dar crédito a lo que veía.

- ¡EH! –Farfulló algo confuso.- ¿¡Es que no te he matado!?

La mujer aceleró su marcha al oír la voz del vampiro. Aunque normalmente dulce e infantil, ahora ésta se mostraba ciertamente distinta, obscura. Pero no era eso lo que provocaba el temor en aquella mujer. Aquella situación le hizo ensimismarse en un cúmulo de recuerdos de hacía muchos años, cuando él era muy joven, mucho más joven.  “Nebraska, ¿Qué es esto?” Todavía podía oír su propia voz mientras miraba a la primera presa viva que le trajo su educadora y su amante por aquel entonces. “Tu comida”. Las palabras de Nebraska rebotaban en su cabeza mezclándose agitadamente con las campanas de la Iglesia.

Zero volvió en sí y corrió hacia su presa. Cuando llego a ella se agachó, quedando de rodillas contra el suelo y agarró sus pies, y la atrajo hacía sí. La mujer comenzó a gritar desesperadamente, pero no parecía que nadie pudiera oírla, a pesar de que fuera mediodía. Zero no estaba seguro de lo que hacía, pero al tocar las piernas aún calientes de aquella mujer, su enferma cabeza no tardó en funcionar con gran afán. Zero abrió sus piernas con no mucho esfuerzo, pues la mujer estaba muy débil, aunque consiguió sacar fuerzas para golpearle la espalda cuando Zero se inclinó un poco hacia ella. Como si fueran acciones automáticas, Zero agarró los brazos de la joven humana y los juntó con el suelo, terminando él de tumbarse sobre ella. Empezó a cubrirla de besos nerviosos, ansiosos, y su respiración se iba acelerando conforme más gritaba la mujer. Bajó hacia su cuello. “Otra vez no, por favor”. Y la mujer calló repentinamente. Su cabeza chocó suavemente contra el suelo. Zero saboreó en su cuello la sangre aún fresca que brotaba poco a poco de éste. Se apartó rápidamente de ella, como si hubiera visto algo espantoso. Observó como la mujer iba perdiendo color poco a poco. Entonces fue capaz de admirar su obra. La ropa de la mujer rota, deshilachada, manchada de sangre alrededor del escote. Sus pechos mordisqueados, arañados. Su cuello, mordido; su falda, subida. Zero apartó la vista, y se llevó las manos a los ojos, casi conteniendo sus lágrimas en un cambio brusco de humor. Pero sin poder evitarlo, volvió a dirigir su mirada a la entrepierna de la mujer. Zero pasó unos segundos observando aquel maltratado sexo y cerró los ojos, acompañando la acción con un profundo suspiro, conteniendo su vehemencia.



[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

avatar
Extranjero — Clase Baja



Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Victoria S. Blueflame el Lun Ago 10, 2015 5:13 pm


mendigo de sangre
Con Zero Hvit/Libre



-Ama Vissstoria...Tenemosss un problema por aquí...sss- Las palabras de Naguinni perturbarn el descanso de la capitana vampirata, estando esta en su paseo matutino por el puerto, evadiéndose de pesares y trabajo, queriendo encontrar alguna distracción. Como siempre, su querida mascota y compañera fiel, tenía el don de la oportunidad y acaba de llegar en el momento oportuno.

-¿Dónde?- Le faltó tiempo para echar a correr hacia la posición donde posteriormente, a través de su conexión, Naguinni le concretó el lugar dónde debía ir a su encuentro. Cerca, por casualidades de la vida. Al llegar...¡Sorpresa, sorpresa! Un cadáver...Una mujer, que la verdad, daba pena verla, y por las marcas, había sido el tentempié de un buen par de colmillos. Victoria S. Blueflame, vampira desde que su madre la trajo a este maldito mundo, soltó un suspiro de desaprobación, y estuvo a punto de echarle un buen sermón a su anaconda, cuando...alzando la vista bajo su [Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo] de ala ancha, de bello plumaje y que la cubría de esos odiosos rayos solares, pudo ver al verdadero responsable, apartado del cuerpo inerte, descolorido e inerte...Y estaba...¿Llorando? Lo que le fartaba.

Victoria hizo un gesto con el rostro y segundos tardó la serpiente en posicionarse delante del individuo, hipnotizándole con su movimiento en ese y su siseo; mientras la pelirroja desenvainaba una pequeña daga, propinándole ciertos cortes al cuerpo sobre las marcas de los mordiscos, ocultando las pruebas. Bastante problemas tenía ya con los exorcistas, como para que empezaran una caza por el culpable...Y estando quién estaba en los altos cargos, seguro le tocarían los huevos y eso no era bueno, pues vendría a tocárselos a ella. Para variar. Al terminar, dejó que la poca sangre que le quedaba en el cuerpo saliera por las heridas, limpió la daga con la lengua, ¿para qué desperdiciar un poco de sangre? y se acercó al muchacho, quedando a su espalda, dándole sombra y así poder interrogarlo.

-¿Eres nuevo por aquí, ragazzo? Sería lo más lógico, sino es que eres estúpido por haber hecho esa aberración y dejarlo a vista de cualquiera...¿Sabes qué pasaría si un exorcista la encontrara?- Alzó una ceja, suspiró al verlo, y chasqueó los dedos. Naguinni se acarició con las piernas de Victoria, abiertas en V mientras que sus brazos estaban sobre sus caderas en jarra, y ella se encargó del cuerpo, enrollándolo con su cuerpo y llevándosela consigo por la oscuridad, para después volver con su ama cuando todo estuviera...limpio. -Por ella no te preocupes, mi pequeña amiga se ocupará de esconder el cuerpo. Perdona mis modales, mi nombre es Victoria S. Blueflame, y tú...¿eres?-

Se quedó impasible, adelantando la mano, a la espera de algún tipo de reacción, buena esperaba, después de salvarle el culo esperaba eso como mínimo.







[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Pecado Carmesí:

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Pirata — Capitán


Frase "Todo ángel tiene su demonio."

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t29-exp-victoria-s-blueflame

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Anaïs Larousse el Mar Ago 11, 2015 11:08 pm

“…mi nombre es Victoria Blueflame…” De pronto, me paré en seco cuando escuché ese nombre, quedándome justo en la esquina de la calle de la que venía aquella voz. Victoria Blueflame, Victoria Blueflame… ¿De qué me sonaba a mi ese nombre? “¡Joder, es la vampiresa pirata!” –Oh mon Dieu… -Apreté a Román contra mi pecho, de pronto me sentí asustada. ¿Pero qué demonios estaba haciendo ahí parada? ¡Seguro que había alguien que corría peligro cerca de ese corrompido cadáver andante! ¡Tenía que salvarle!
 
 
Sin pensármelo dos veces, salí a la calle de donde había venido la voz, agarrando el paraguas y con Román al hombro.  -¡ALTO AH…! Abrí mucho los ojos cuando vi a la no muerta, y mi mirada cayeron en picado de su cara hasta las dos enormes protuberancias de su pecho  “¡Pero qué pedazo de tetas! ¡Qué envidia…!  ¡NO, NO DEBO PENSAR ESO! ¡ES UNA MALDITA VAMPIRESA!” Aparté mi vista de aquellas enormes cosas, y la miré a la cara, carraspeando disimuladamente. – ¡Alto ahí, Victorgia Blueflame, en nombrge de la Academia! –Apreté con más fuerza mi paraguas, y tragué saliva. No podía tener miedo… Tenía que mantener a esta ciudad a salvo de estos asquerosos chupasangres. Era una exorcista, y ese era mi deber.
 
 
Entonces, miré por el rabillo del ojo a la otra persona. Era un chico joven, delgaducho, con el pelo blanco. El chico estaba muy blanco, lleno de sangre, y lloraba… Apreté los dientes. ¡Esa maldita vampiresa le había atacado! - ¡CÓMO TE ATRGEVES A PONERGLE LA MANO ENCIMA A UN CIUDADANO DE ESTA CIUDAD, MALDITA PUTA! – ¡SE IBA A ENTERAR QUIÉN ERA ANAIS LAROUSSE!
 
 
Sin darle tiempo de reacción a la vampiresa, arrojé a Román a su cara, que se volvió de tamaño gigante (mas o menos como un oso de verdad). “Chúpate esa, maldita perra sucia”. Tan pronto como solté a Román, corrí a por el chico y le cogí de la mano. -¡Tienes que correg! –Le dije –Te pondrgé a salvo de esa cosa y te curargé!
 
 

Si aquel chico estaba demasiado herido y no podía correr, estábamos fastidiados… Román no dudaría mucho contra una vampiresa como la capitana Blueflame. Cerré los ojos y eché a correr, esperando que aquel chico también lo hiciera. ¿Es que jamás podía ir a por unos pasteles tranquila sin que nada sucediera…?
avatar
Exorcista — Alumno


Frase Quand la bouche dit "non", le regard dit "peut-être"

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t175-ficha-de-anais-larousse

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Zero Hvit el Miér Ago 12, 2015 2:43 am




Mendigo de Sangre

 

Un miedoso paso hacia su presa llegó a dar el joven albino antes de que una serpiente de tamaño considerable se plantase frente a él, siseante, mostrando sus flexibles formas, planteándole una invitación a algún tipo de hipnosis. Zero simplemente se mostró irónico al atender a semejante tentativa sin éxito. Algo más importante atrajo su atención, aquella vampira de pelo sangriento estaba demasiado cerca de Cecilia, acababa de recordar su nombre. Zero no supo muy bien cómo reaccionar ante aquello, le invadió una sensación de malestar absoluto que apenas era capaz de soportar. Zero sabía que Cecilia aún no estaba muerta, y al ver como aquella desconocida le propinaba aquellos cortes, sintió pánico.

-¿Qué diablos haces? –Dijo mientras avanzaba aturdido hasta llegar a la altura del ahora cadáver, y se dejó caer junto a la mujer, rendido e inundado por una tristeza que no sabía explicar. - ¿Quién te crees que eres para irrumpir este momento mágico?

Zero observó resentido el rostro de la joven Cecilia, apenas llegaría a la veintena y ya había tenido que morir de una forma tan desagradable como aquella. Y ni siquiera a manos del vampiro que secretamente la amaba, sino de un ser no más que parecido a él, pues no estaba en sí. Ni un mísero recuerdo tenía Zero de haber maltratado de aquella manera a la joven. Él jamás haría algo así. Pero ya no estaba tan seguro. Dio un giro brusco, buscando la voz de la vampira que ahora le hablaba. Se dirigía a él como si fuera responsabilidad suya lo que él andaba haciendo, y eso le molestaba. Siseó levemente mientras acariciaba el pelo rubio y ensangrentado de Cecilia. Miraba a la mujer como quien mira a su presa y a su ejecutor a la vez, con sentimientos que se mezclaban en su pecho, y hacían que se le durmieran las manos.

- ¿Aberración? –Zero dejó ver una pequeña sonrisa antes de volver a su expresión anterior.- La única aberración aquí, somos nosotros. –Hizo una pausa.- Especialmente tú. Al menos yo aún me arrepiento.

A sus oídos llegó entonces como la mujer llamaba a su Cecilia “cuerpo”, y como se refería a ella como un objeto que había que esconder, como si no significara nada para nadie en este mundo, o si hubiera perdido su sentido en él. Zero abrazó a Cecilia y apartó con la mano a la serpiente, pretendiendo evitar que ésta la tocara o se la llevara de su lado. “Apártate de ella”. Y nada. “No tienes derecho a llevártela.” Y la serpiente parecía ignorar todos los esfuerzos que Zero ejercía para mantener a Cecilia con él. Pudo ver que la muerta aún le miraba, con los ojos inyectados en sangre, su rostro gritaba de espanto. La soltó de golpe, ella nunca le quiso, y aunque se encontrara con su fantasma, jamás lo haría. La serpiente se la llevó. “Lejos, por favor”. Se levantó mirando a la vampira, encajó su mirada en la suya, parecía orgullosa de su trabajo bien hecho. Dirigió momentáneamente su atención a la mano que le ofrecía la vampiresa, no entendía muy bien las costumbres y modales del mundo aún, y simplemente no respondió al gesto.

Sé que crees que eres una justiciera, la madre de los vampiros. Mi madre que me presta su mano. –Avanzó sosegadamente.- No lo eres, no soy tu responsabilidad, ni la de nadie. –Se detuvo en seco cuando estaba a unos centímetros de la mujer.- Señorita Victoria, no me has hecho ningún favor esta mañana, lo cierto es que me haces sufrir, lo lamento.

Apenas había terminado de hablar, una muchacha despampanante, que a Zero le resultó entrañable, se interpuso entre él y la vampira por medio de la palabra. Tenía un acento que a Zero le pareció tierno saliendo de sus labios pequeños y rosados. Sus ojos centelleaban deslumbrando al joven albino, que quedó prendado de aquella joven humana. Solía pasarle esto con frecuencia. Pero aquella chica tenía algo fuera de lo normal, aunque aún no supiese qué era.

El impacto del oso le dejó desorientado por segundos. En ese periodo casi imperceptible de tiempo la joven de pelo rosa había alcanzado el brazo del albino y estiró impetuosamente de éste, atrayendo a Zero hacia ella y haciéndole seguir su marcha sin inmutarse de lo que había sucedido siquiera. Se dio cuenta entonces de que era una exorcista, no cabía lugar a dudas. Corrió con ella, con su tacto cálido en su piel muerta, sintiendo su sangre fluir, y un pulso excesivamente acelerado en ambos que se unía al son del éxtasis de la situación, y sólo podía pensar en una cosa; aquella pequeña mujercita podría matarle.



[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

avatar
Extranjero — Clase Baja



Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Victoria S. Blueflame el Miér Ago 19, 2015 6:31 pm


Mendigo de sangre
Con Zero&Anaïs



"Sé que crees que eres una justiciera, la madre de los vampiros. Mi madre que me presta su mano. No lo eres, no soy tu responsabilidad, ni la de nadie. Señorita Victoria, no me has hecho ningún favor esta mañana, lo cierto es que me haces sufrir, lo lamento."

¿Pero qué demonios le pasaba a ese vampiro por la cabeza? ¿La madre de los vampiros? ¿Su responsabilidad? ¿Hacerle sufrir? ¡Ese tío estaba pirado! Madre será la que le dio la vida, porque ella desde luego no, ni mucho menos; bastante tenía ya con lo suyo. Y ser su responsabilidad no había sido el propósito de ese encuentro fortuito, al contrario, protegiéndole el culo a ese pirado por llamarlo de alguna forma; ni se había presentado, y sólo la atacaba con sus palabras y actitud, solo se estaba defendiendo a ella misma. Bastantes problemas tenía ya con los exorcistas como para que un loco de atar jodiera más la marrana. Ya ni educación...¡Maldita sea, eran no muertos y algunos que otros podrían ser monstruos, pero siempre educados! -"Valiente maleducado...Espero que no sea así con todo, sino pronto le darán caza"- Pensó para sus adentros mirándole con desaprobación y una mirada intensa cuando otro problema, esta vez de pelo rosa y voz irritante y chillona apareció.

Victoria volteó la cabeza para mirarla. Empezó a gritar como un puta loca...-¿Qué he hecho yo para encontrarme con todos los locos de Venecia?- Musitó, suspirando frustrada, cerrando los ojos con el ceño fruncido. Y cuando pensaba largarse de allí, que nada podía empeorar, la realidad le dio de bruces. Esa maldita niñata la había llamado "puta" y la acusaba de...¿ponerle la mano encima al otro vampiro? Soltó una carcajada sin poder evitarlo, curvándose  posando los brazos en el abdomen. No podía ser verdad, ¿Cómo podía ser tan estúpida? ¿A caso no los adiestraban para que los exorcistas supieran diferenciar a los vampiros de los humanos? Seguramente sí, pero ésta tenía que tener algún contacto para que la aceptaran en esa apestosa Academia.

¡Alegría! Ahora esa loca chillona le había lanzado un puto oso de peluche que...¡Joder, se transformó en un grande y real! Menuda decepción. Conforme el oso quiso atacarla, esquivándolo un par de veces y un puñetazo en los morros, el animal salió volando tras una patada en la panza. ¿En serio pensaba que eso era suficiente contra ella? Ay...Críos.

Espera...¿Habían salido corriendo...los dos...la exorcista y el vampiro? ¿De la manita? -Veo que todo pasa por algo...Gracias, al de arriba, seas quien seas, por alegrarme la mañana.- Volvió a soltar otra sonora carcajada, y tras secarse las lágrimas del rabillo de los ojos producidas por la risa, vio verlos alejarse en su frenética carrera por despistarla. Una sonrisa ladeada se dibujó en sus labios, y en unos segundos, a base de un salto, aterrizó en el tejado de unas de las viviendas cercanas. De tejado en tejado seguía la pistas de la parejita, no quería perdérselo, aunque fuera a escondidas y desde las alturas. Algo le decía que sería divertido. ¿Tendría razón?







[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]

Pecado Carmesí:

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
avatar
Pirata — Capitán


Frase "Todo ángel tiene su demonio."

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t29-exp-victoria-s-blueflame

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Anaïs Larousse el Vie Sep 04, 2015 11:59 am

¡Oh, mon Dieu, Román!
 
Me mordí el labio. Mierda, mierda, mierda… ¡Se suponía que tenía que distraerla, joder! ¡No había durado ni un asalto! “Todavía no controlo bien a ese maldito peluche de mierda…
 
-Oh là là… -Apenas podía hablar ya. Me estaba cansando: me dolía el pecho, las piernas, apenas podía respirar y parecía que el corazón me iba a explotar en cualquier momento… ¡Pero tenía que hacer un esfuerzo! Sabía que la zorrilla pelirroja esa aún andaba por ahí, y no permitiría que le hiciera daño a… quien fuese este tipo que acababa de conocer.
 
Giré la cabeza. Allí estaba, siguiéndonos por encima de los tejados como una gata en celo, la muy hija de puta. Fruncí el ceño, ¿pero quién se había creído? ¡Se iba a enterar la muy lagarta! -¡Chúpate esta, maldita lagagta! – Paré en seco, y con la mano libre agarré mi paraguas. Con un movimiento enérgico hacia la vampiresa, el paraguas se alargó, convirtiéndose en una especie de anguila con afilados dientes y… bueno, un ligero toque de “gracia”: saliva corrosiva  
 
Pero… fallé. Glouton fue a dar la dentellada justo en las tejas, que se derritieron al contacto con su saliva. –Uh… segá mejog que siguamos cogriendo…- Eché a correr como alma que lleva el diablo (¡Que le dieran por culo a la vampirucha esa!),  pero aún no había recorrido ni cinco metros cuando mi pie derecho decidió traicionarme y descoordinarse con su gemelo. Ni tiempo tuve para decir “putain”: salí medio metro volando por los aires, caí, y rodé. Rodé mucho, y me hice polvo entera. Y lo peor de todo, el chico albino fue detrás de mí.
 
Tardé unos cuantos segundos en volver a orientarme, pero al notar el olor y algo viscoso debajo de mis manos, el asco y el terror se apoderó de mi cara... ¡Habíamos acabado en un puesto de pescado! –¡¡¡¡¡AHHHHHHHH QUE AAAAAAAASSSCOOOOOOO….!!!!!! –Me levanté de golpe, gritando aterrada. ¡Mi ropa, mi suave piel, mi precioso pelo; TODO PRINGADO DE PESCADO! -MON DIEU C’EST DEGUELASSE…! –Me miré a las manos, desesperada: estaban manchadas de… ¿t-tripas de pescado? Mi cara se descompuso.
 

Creo que voy a vomitar
avatar
Exorcista — Alumno


Frase Quand la bouche dit "non", le regard dit "peut-être"

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t175-ficha-de-anais-larousse

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Zero Hvit el Dom Sep 27, 2015 1:17 pm




Mendigo de Sangre

 

De la mano de aquella joven exorcista en su frenética huida, Zero fue capaz de comprender lo ridícula que resultaba aquella situación. Y sin duda, la evidente torpeza de la humana no ayudaba a mejorarla. Parecía que no era tan peligrosa como Zero hubiera podido pensar en un principio. Mientras que ella corría sin conocimiento, Zero la seguía conteniendo sus pasos, pues era mucho más ágil. Sonreía ante tal desconcierto, pues aquella mañana le había llenado de emociones tan variadas como intensas. Junto con el sonido de sus pasos acelerados, podía escuchar alguna que otra risotada de la vampiresa desde las alturas. Zero no quiso mirarla, le dolía hacerlo. Aquella camarada había dado muerte definitiva a Cecilia, aunque la culpa era suya. Miraba a la pelirrosa, que le aferraba fuertemente, su mano estaba caliente debido al esfuerzo físico, y le sudaba, pegándose como una lapa a la mano fría e inerte de Zero. Aquella sensación de calidez le llenaba. Ya no se acordaba de la cara de Cecilia. ¿Cómo podía ser? No habían pasado apenas unos minutos, pero pasando por sus recuerdos solo encontraba su olor y su sangre. Aún notaba como el aire secaba algunas gotas aisladas contra sus mejillas.

Cerró los ojos, recordando ahora a Nebraska. Se imaginaba en su alocada cabeza corriendo por un bosque con ella. Las grandes plantas que surgían del suelo a veces no le dejaban divisarla ante él, y de vez en cuando, le parecía ver a otras mujeres en su lugar. En su sueño mental, tropezaba repentinamente con una de ellas, le apartó el pelo del rostro y resultó ser Nebraska al fin. Pero Zero recordaba perfectamente la última vez que percibió el olor de Nebraska, olía a muerto. Y aquel pequeño ser olía a rosas, fresas y frutas del bosque, todo al mismo tiempo mezclándose en la cabeza de Zero de manera enfática.

Algo cambió repentinamente en el ambiente, haciendo que el albino despertara súbitamente. Un fuerte olor a pescado fresco. Ante sus ojos se encontró encima de la joven humana, que a su vez estaba encima de un puesto de pescado en una pequeña plaza. Miró a su alrededor: La gente, petrificada, los miraba con expectación, Zero supuso que esperando alguna reacción por su parte. Se intentó incorporar, apoyándose ligeramente sobre los pechos de la exorcista. Estando ya de pie, Zero se sacudió con ímpetu el kimono, quitándose restos de pescado que le habían salpicado. Observó a la humana, imitándo a Zero con un gesto de total desagrado, gritaba cosas casi ilegibles para él, pues con aquel acento, su italiano resultaba muy complicado. La miró, le parecía entrañable, era tan sólo una niña, pero Zero la deseaba fervientemente.

- ¿Acaso ahora quieres matarme? - Le dijo a la joven a modo de reproche, pero son una sonrisa en la cara, intentando no dejar demasiado a la vista sus colmillos. No quería causar un escándalo aún mayor.

Zero se acercó a una mercadera de algún puesto cercano, que como muchos otros, se había acercado a observar el acontecimiento. Su vida sería tan aburrida, que aquello sería el pan de comer de por lo menos una semana para aquellos humanos. Le arrebató dos trapos que llevaba agarrados a una especie de delantal, no olían muy bien, pero era algo mejor que nada. Se los ofreció a la exorcista, que seguía horrorizada por la situación. Los humanos eran unos seres muy débiles.

- Estate tranquila, tu belleza no se disimula con un par de tripas de pescado. Yo puedo seguir oliéndote perfectamente, pequeña humana. - Sabía que aquel comentario podría hacer que la joven cambiase su impresión sobre él. Eso si era lista, y la pobre aún no se había dado cuenta de que estaba ante ella un vampiro muy instintivo, inestable y loco por probar sus encantos humanos.

Miró hacia los tejados de la plaza, intentando encontrar a la vampiresa. Sabía que si había sido testigo de aquello, no tardaría de burlarse de ellos. Dichosa coincidencia, aquella mujer ya habría fichado a Zero, para bien o para mal, de eso estaba seguro. "De qué te ríes, maldita."Se preguntó Zero retóricamente en su cabeza, dirigiéndose a ella de hecho. Quiso huir de la vampiresa, no quería que le viese con su humana, y conociese así su mayor debilidad.

Agarró a la muchacha de la mano, como bien había hecho ella antes, y se dirigió decidido hacia el agua de un canal grande, que estaba relativamente cerca de aquella plaza. Llegando a los límites de ésta, Zero se giró hacia la pequeña exorcista.

- Estando así de sucia, no te importará bañarte en estas aguas, supongo. -Apenas había terminado la frase y Zero se abalanzó al agua llevándose a la chica consigo. Sacó su cabeza del agua con una carcajada divertida, habiéndose desprendido además la parte superior de su Kimono, que flotaba ahora sobre la superficie del agua. "Espero que sepa nadar".



[Tienes que estar registrado y conectado para ver este vínculo]

avatar
Extranjero — Clase Baja



Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Anaïs Larousse el Miér Dic 23, 2015 9:54 pm

Todavía luchando por controlar mis arcadas, el albino se acercó a mí con no-sé-qué-mierdas era eso, pero tampoco olía mucho mejor que el pescado. “Da igual”, pensé. “Cualquier cosa es mejor que esta peste a pescado”. En cuanto le arrebaté los trapos de las manos y procedí a limpiarme, mis oídos quisieron oír algo que me dejó trastocada.

¿Le había parecido guapa? ¡Ay, pero qué mono! La verdad es que él también era mono, para que mentir. Su pelo blanco, su piel pálida, esa sonrisa tan preciosa con esos brillantes dientes, la forma en la que me había llamado…

Espera. ¿No me había dicho, acaso, “pequeña humana”? Giré mi cabeza despacio hacia el peliblanco, sin creer lo que había escuchado. -¿P-pequeña humana…? –Tarde un par de segundos en darme cuenta del significado de esas palabras. Abrí mucho los ojos, y el trapo se me escurrió de las manos.

¿¿¿¿¡¡¡¡¡CÓMO PODÍA HABER SIDO TAN GILIPOLLAS!!!!!?????? ¡AQUÉL TIPO ERA UN VAMPIRO! ¡UN JODIDO CHUPASANGRES! Oh, mon dieu, mon dieu! ¿Qué se supone que debería hacer ahora? ¿Acababa de salvar a un vampiro de otro vampiro? ¿Pero dónde narices tenía la cabeza? -¡Atgás, vampigo! –Dije, tirándole el harapo que me había dado antes a la cara. – ¡Ni se te ocugga acegcagte!



Pero mis amenazas no debieron afectarle mucho, pues ignorándome con todo su rabo, me agarró del brazo, arrastrándome tras de él como si fuera un perrito faldero. -¡Suéltame, hijo del diablo! –Grité como pude, pero no era ni la mitad de fuerte como para oponerme al jodido vampirucho. “Voy a morir”.

Sin querer, las lágrimas me empezaron a salir, pero el maldito vampiro peliblanco se giró hacia mí, y me estampé de lleno contra su pecho. Cuando oí lo que dijo, no me lo pude creer. –No, no pog favog, al canal nnnnnoooooOOOOOOOO….!!!!



El agua ahogó mi grito. Me revolví, agobiada. ¡Aquella agua estaba llena de mierda! ¡Joder, no podía ver nada! Noté como el vestido hacía bolsa y se me subía, dejándome totalmente expuesta. Perdí el sombrero, el paraguas, y no tenía la más mínima idea de donde estaba Román. Me estaba ahogando. Pataleé y moví los brazos como una loca, intentando llegar a la superficie. Pero no fue tan fácil como esperaba. Cuando conseguí sacar la cabeza, el pelo se me pegó a la cara, y empecé a agobiarme de verdad.

-¡Socoggo! ¡El vampigo quiege ahogarme! –Apenas era capaz de gritar entre las bocanadas de aire y las toses que daba. Como alguien no me sacase de aquí pronto, me ahogaría. El vestido pesaba cada vez más, y me estaba empezando a agobiar mucho.

-¡SALVAME AMADEUS…!
avatar
Exorcista — Alumno


Frase Quand la bouche dit "non", le regard dit "peut-être"

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t175-ficha-de-anais-larousse

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Zero Hvit el Dom Abr 10, 2016 6:26 pm

Mendigo de Sangre.
LIBRE CON ANAÏS LAROUSSE.

Aún entre carcajadas, Zero se mantuvo meciéndose en el agua, observando como la joven humana, entre borboteos y gritos, se agitaba dentro del agua . Parecía que estaba sufriendo bastante allí dentro. Cualquiera que hubiese visto la escena podría reírse de aquella muchacha de pelo rosa; Una exorcista tirada al agua del canal por un vampiro. Y aquellos movimientos desesperados que apenas resultaban efectivos, eran, como poco, hilarantes

Zero se acercó sigiloso a la chica, medio sumergido, deslizándose como si su cuerpo resbalase con el agua. Aprovechó el momento en que la exorcista rogaba a los transeúntes auxilio como si su vida dependiese de ello. El vestido, dejaba adivinar ciertas partes del cuerpo de la muchacha, que tan solo se disimulaban por la poca claridad del agua, pues ésta tenía un color verdoso, enfermizo. Zero supuso que eso influía en la cara de limón agrio de la chica. Conforme iba acercándose, pudo distinguir perfectamente unas diminutas piernas y sus ropas íntimas. Soltó una risilla para sí mismo. "Oh, qué maravilla. Cualquiera podría confundirla con una niña" Zero supo que era virgen desde que la había visto. Un animal sabe esas cosas. Aunque eso no era en absoluto un problema para Zero, de hecho, tan sólo hizo que sintiese más curiosidad por aquella exorcista. Apareció a apenas unos centímetros de Anaïs, saliendo a la superficie de forma repentina.

¡AH!

Emitió un ‘grito’ raspado que pretendía ser el de un vampiro hambriento, o eso pensó él. Puso sus manos a la altura de su cabeza, teatralizando su pose. Apenas unos segundos después comenzó a reír de nuevo, a la vez que se terminó de acercar a Anaïs y la agarró por la cintura con una mano, elevándola de manera que ésta pudiese sacar al menos medio cuerpo del agua, y respirar sin dificultad. Con la otra mano, apartó como pudo los cabellos que se habían colado sobre el rostro de la chica, intentando flotar únicamente con el movimiento de sus piernas. Después se acercó al límite del canal, agarrándose a la calzada revestida en piedra sillar.

Dime, ¿Quién es ese Amadeus que iba a salvarte? ¿Tu padre? − Dijo mientras se apoyaba en la calzada para salir del agua por completo y ponerse en pie. Desde allí, dirigió su mirada a la pequeña exorcista, empapada dentro del agua. Zero le dedicó una pequeña sonrisa divertida, a través de la cual se entreveían sus colmillos, blancos como la leche. − Yo soy Zero Hvit.

El vampiro agitó entonces su cabeza para deshacerse del exceso de agua que habían acumulado sus cabellos. Aún sucio por el agua del canal, su pelo blanco seguía reluciendo. El kimono, que se había abierto de par en par, dejaba ver un torso liso, pálido, que perfectamente podía confundirse con porcelana. Encontrándose erguido, se podía apreciar la imponente altura del vampiro, que aunque delgado, proyectaba cierta intimidación. Todo ello le daba a Zero un aire inocente, puro e incluso angelical.

No quiero acabar con tu vida. Tengo entendido que la sangre de los exorcistas tiene un sabor exquisito... y mortífero. Además, yo no voy por ahí zampándome a las personas, jamás me he alimentado de una persona humana. Y menos le haría tal cosa a una niña preciosa como tú. −  Le ofreció su mano para impulsarla y ayudarla a salir. − No puedo entender cómo a los humanos os gusta tanto llevar tanta cantidad de ropa encima. ¿No es aparatoso ese vestido? Yo tan sólo llevo pantalones y Kimono. − Dijo señalando sus ropajes. Al hacerlo se dio cuenta de que la fina seda blanca de sus pantalones había quedado empapada, y se había adherido a su cuerpo de tal forma, que no hacía falta ni echarle imaginación para averiguar que tenía bajo los pantalones. Aquello sólo hizo que Zero soltase otra carcajada. −Ahora estamos en paz. − Zero miró a su alrededor, dándose cuenta entonces de la gran atención que estaban llamando ambos entre las personas del mercado. Estaba seguro que los gritos de Anaïs tenían algo que ver. Volvió la mirada hacia ella. − Conozco una posada cerca de aquí donde puedes secarte y cambiarte. Supongo que no querrás ir así hasta la Academia de exorcistas, ¿Me equivoco?

avatar
Extranjero — Clase Baja



Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Anaïs Larousse el Dom Abr 10, 2016 7:39 pm

Y cuando pensaba que las cosas no podían ponerse peor, aquel maldito chupasangres lo consiguió. Mientras pataleaba en mi intento por no hundirme en los pútridos y malolientes canales de Venecia, aquel vampiro no tuvo una mejor idea que emerger del agua, ¡a un puto palmo de distancia de mi cara! Abrí la boca en un intento de gritar, pero el asquerosa agua del canal se metió en mi boca y en mis pulmones. “¡Qué asco joder, que asco… Me ahogo!" No podía parar de toser y el vestido pesaba cada vez más y más. ¿En serio iba a morir en un vomitivo canal en Venecia? “Bueno… al menos habré llegado virgen hasta la muerte…
 
Cuando pensé que la vida de esta mísera, pobre joven que no había podido encontrar el amor, noté como algo me elevaba del agua, manteniéndome a flote. Seguí tosiendo sin parar, hasta que milagrosamente conseguí echar toda aquella agua fuera de mí, y di una bocanada, medio asfixiada. Noté como me quitaban el pelo de la cara, y lo primero que vi,  ¡bam! ¡AQUEL MALDITO VAMPIRO OTRA VEZ! -¡Sueltame…! –Dije. Aunque, para mi desgracia, era lo único que me mantenía a flote en aquel momento. ¿Es que ningún italiano retrasado tenía la decencia de salvar a una joven dama? ¡Vaya panda de maricones!
 
Me liberó una vez que llegamos al bordillo, al que me aferré como si me fuera la vida en ello –aunque ciertamente así era. –Segá mejog que no te enteres de quien es él… -dije, aún entre pequeñas toses.  –Y que sepas que no me impogta cómo te llamas, pogque…  -Levanté la mirada, y tan pronto como lo hice, me arrepentí. ¿¡Cómo podía ser tan indecente aquel maldito ser!? Tenía todo… ahí… pero… ¡Eso no estaba bien! Aparté la vista tan rápido como pude, sacando aquello de mi campo de visión. Noté entonces como me ardían las mejillas. ¡No estaba bien hacer pasar esta vergüenza a ninguna dama!
 
Escuché entonces lo que dije, y tonta de mí, a punto estuve de volver a mirarle. –No me fío de ti, chupasangrges… -Su mano apareció delante de mi cara. ¡Por supuesto que no iba a dársela! No necesitaba su ayuda; ¡había sido él quién me había metido en este lío! Intenté subir con las pocas fuerzas que me quedaban de tanto pataleo, pero entre la fragilidad de mis brazos y la tonelada que pesaba mi vestido mojado, no había manera. Y para el colmo, esos comentarios. – ¡Te jugo que te matagé! –Dije, cogiéndole la mano, y en el proceso, volví a mirarle ahí. ¿POR QUÉ, DIOS, POR QUÉ ME HACIAS PASAR ESTOS TRAGOS? Volví a apartar la vista, avergonzada. Allí estaba todo el mundo mirándonos, y yo empapada junto a un vampiro al que se le veía… se le notaba todo… eso.

Estamos en paz” ¿Qué estábamos en paz? JÁ. Me di la vuelta, mirándole a los ojos directamente. Aquel vampiro me sacaba de quicio. –Tienes suegte de que haya pegdido mi agma en el canal, pog que de seguro te ensagtagía con ella. – Y si ya pensaba que estaba de los nervios, el comentario de las narices de la academia no hizo más que empeorarlo. –¡Cállate! ¡Pog supuesto que no voy a igme contigo a ninguna pagte! –Dije, y me giré de una, con tan mala suerte de que el pelo mojado me dio en toda la cara, haciendo el ridículo delante de aquellos paletos venecianos a los cuales oía reírse como cerdos. -JE M’EN FOUS DE TOUT ÇA!




Me aparté el pelo de la cara y eché a andar entre aquellos paletos, sin saber realmente ni a dónde estaba yendo, pero quería huir de allí. Mi vestido estaba arruinado, mi reputación por los suelos, y mi trabajo como exorcista había quedado a la altura del betún. Por mí aquel vampiro podía matar a todos y cada uno de los imbéciles que estaban allí presentes. Lo único que quería hacer era desaparecer.
avatar
Exorcista — Alumno


Frase Quand la bouche dit "non", le regard dit "peut-être"

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t175-ficha-de-anais-larousse

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Zero Hvit el Dom Abr 10, 2016 9:09 pm

Mendigo de Sangre.
LIBRE CON ANAÏS LAROUSSE.

Cuando Anaïs levantó la mirada, Zero puedo observar como sus ojos se precipitaban a su entrepierna, y en seguida la joven apartó la mirada como si estuviese avergonzada de ello, enrojeció, y por un momento dejó de ser la chica temperamental que gritaba a la mínima. A Zero le resulto enternecedor, aún no entendía por qué las personas se comportaban así ante cualquier pequeña cosa sexual, pero intentaba hacer un esfuerzo por aprender cuanto podía de los humanos. Contempló como, aún sin atreverse a mirarle de nuevo, Anaïs intentaba en vano ignorar a Zero y valérselas por sí sola con el vestido anclado a ella. Normalmente se habría reído, pero aquella muchacha parecía estar verdaderamente indignada con él y con el mundo.

 ¿Chupasangres? ¿A qué viene eso? Ya te he dicho que yo no...


Justo cuando iba a terminar la frase ella le interrumpía, de nuevo gritando. Zero pudo comprobar como la chica, finalmente, desistía y accedía a ser ayudada por él. Al hacerlo, Zero pudo ver como, de nuevo, la chica dirigía la mirada a la "zona prohibida".

 ¿Cómo puedes decir que quieres matarme y aún así no soltarme la mano?

Anaïs se giró entonces, dándole la espalda a Zero. Y cuando éste pensaba que no había más cosas desagradables que aquella chica pudiera decirle, ésta se giro, clavándole la mirada a Zero y volvió a dedicarle unas cuantas amenazas más al vampiro, quien, atónito, escuchaba las palabras de la muchacha e intentaba asimilarlas mientras ésta se marchaba dando zancadas, echando humo por las orejas. Para Zero era una tarea complicadísima comprender cómo funcionaban las costumbres y los sentimientos de los humanos, pero sí entendía a la perfección cómo funcionaban los suyos, y desde luego, aquella chica había herido los sentimientos del vampiro. En apenas unos pocos pasos, alcanzó a la chica y la siguió a su ritmo.

¡Puede que seas pequeña y bonita, pero eres desde luego cruel!¡Como todos los humanos! − Quedó callado unos segundos, mientras seguía andando junto a ella.- Y no me vengas con esas, puede que seas exorcista, pero está claro que si no te he matado ha sido porque no he querido... De hecho, si no fuese por mi estarías muerta...¡Y re-muerta! ¡De no haber estado yo, esa vampiresa no se lo hubiese pensado dos veces y te habría hecho pedazos!

Cuando creyó haber dicho suficiente, simplemente calló. Quedándose quieto también, viendo como la muchacha se iba refunfuñando. Se dio cuenta de al menos todo el mundo en la plaza se había dado la vuelta para enterarse con detalle de todo lo que ocurría entre él y la exorcista.

¡¿Y vosotros qué mierda estáis mirando?! −Dijo enseñando sus colmillos, esta vez en su totalidad.

Automáticamente, todo el mundo se dio media vuelta. Se escucharon algunos gritos entre la multitud, y algunas de las personas allí presentes salieron corriendo, espantados. "Como si no tuviese otra cosa mejor que hacer que matarlos..."
avatar
Extranjero — Clase Baja



Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Mendigo de Sangre.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.