¡Bienvenido a Krory Milium, Invitado!

Nos alegra verte por aquí.




Últimos temas
» ۝ Confirmaciones.
Jue Nov 02, 2017 8:34 pm por il Maestro mascherato

» ۝ Cambios de botón y otros.
Jue Nov 02, 2017 8:31 pm por il Maestro mascherato

» ۝ Petición de Afiliación.
Jue Nov 02, 2017 8:19 pm por il Maestro mascherato

»  {INFO} ۝ Razas y Habilidades
Jue Nov 02, 2017 4:01 pm por il Maestro mascherato

»  {A} ۝ MODELO CÁMARA DE BANCO
Jue Sep 14, 2017 5:14 pm por Tesorero

» {A} ۝ MODELO CRONOLOGÍA
Jue Sep 14, 2017 11:04 am por il Maestro mascherato

» {INFO} ۝ ACADEMIAS EXORCISTAS
Miér Sep 13, 2017 11:50 am por il Maestro mascherato

» {A} ۝ REGISTRO GLOBAL OBLIGATORIO.
Mar Sep 12, 2017 7:20 pm por il Maestro mascherato

» {A} ۝ MODELO FICHAS
Mar Sep 12, 2017 4:40 pm por il Maestro mascherato

» Ho Seok ¡pruebas
Mar Sep 12, 2017 1:09 am por Ho Seok

» Who's the one hurting? [Priv. Zaira de la Vega]
Jue Feb 23, 2017 5:48 pm por Zaira De la Vega

» Mistery Dancing (Privado Marie)
Lun Ene 23, 2017 6:22 pm por Marie Labov

»  Una Banshee ( Eretreia)
Sáb Ene 21, 2017 1:54 am por Eretreia Bennett

» Fire [Priv. Alexander Wayland]
Sáb Ene 21, 2017 1:20 am por Eretreia Bennett

» Confieso que...
Miér Ene 11, 2017 1:24 pm por Victoria S. Blueflame

» Las caricias entre la noche pierden la cordura por la tentación. /Priv. Marie./+18
Mar Dic 06, 2016 11:55 pm por Marie Labov

» Shake and Fingerpop —Marco.
Miér Sep 07, 2016 12:35 pm por Marco Farnese

» ¿Qué canción...?
Lun Sep 05, 2016 3:54 am por Nuvak

» ¿Qué piensas del de arriba?
Lun Sep 05, 2016 3:29 am por Nuvak

» ¿Crees en el destino? [Priv Kaile Blair]
Miér Ago 31, 2016 3:03 am por Kaile Blair

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 54 el Jue Mar 19, 2015 10:15 am.






Compañeros







Damos crédito a HeySpace y RavenOrlov eget posuere mi. Aliquam faucibus gravida aliquet. Curabitur odio urna, tristique et porta eu, bibendum et ex. Phasellus vel eros ante. Maecenas et pellentesque risus. Praesent in quam at mauris convallis scelerisque.
N U E S T R O S — A F I L I A D O S


VÓTANOS!




CRÉDITOS
Agradecemos a todos los miembros del foro su dedicación y participación en Krory Milium, sin vosotros esto no sería posible. Gracias al Staff por su ayuda para mantener el foro y sus diseños que le dan al foro una imagen increíble. Les damos las gracias a todos los miembros del staff de ForoActivo que nos han ayudado con nuestros problemas y nos han tratado y atendido de maravilla.

La trama del foro es original, inspirada en la serie D-Gray Man. Todas las tramas, historias, diseños y códigos son creación del staff. Por favor no copies o toméis sin permiSo.

Las imágenes que ambientan el foro han sido extraídas de DeviantArt, Pinterest y zerochan.


SÉ ORIGINAL, NO COPIES.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Sáb Ene 09, 2016 1:32 pm

Una estupenda mañana se había levantado en Venecia, apenas soplaba el aire y el sol se situaba radiante en un cielo sin nubes. El alboroto en el mercado era mayor esa mañana, todo el mundo quería aprovechar el día para pasear y comprar todo el utilitario y alimentos que necesitasen. Había más hombres adinerados de lo normal, solían comprar en otros tipos de mercado pero parecía ser que debido a algún tipo de fiesta o celebración había aumentado la cantidad de ricos esa semana en Venecia y muchos que no habían visitado la ciudad antes querían aprovechar para ver todos sus recovecos, lo que no sabían era que Venecia era una ciudad peligrosa a la par que hermosa.

Flavio había pensado lo mismo que toda esa gente que andaba por el mercado, ese era un gran día para pasear y empaparse del ambiente veneciano tan famoso por toda Italia,  aunque la verdad es que el olor no acompañaba, se había hecho una mezcla en el ambiente de perfume con pescado y mar que en algunas ocasiones se hacía hasta demasiado pesado. Aun así toda la gente parecía feliz de estar allí aquella mañana y eso a Flavio le alegraba, se alegraba cuando Venecia iba bien.

Flavio estaba ataviado con uno de sus trajes, a la vez portaba un pequeño bastón y un libro, aunque no necesitaba ningún tipo de ayuda para caminar le gustaba llevar un bastón largo y fino ya que pensaba que era un buen objeto de decoración para su traje. El libro que llevaba iba sobre la filosofía Aristotélica, un filósofo con un buen punto de vista pensaba Flavio. Había arrasado con un puesto de manzanas y casi se las iba comiendo a pares cuando se paró delante de un puesto de pescado, hoy la lubina parecía estar fresca pero la dorada no parecía decir lo mismo, en sus ojos se hallaba la respuesta aunque muchos de los ricos que estaban ahí las compraban sin saber que su frescura se había perdido, aunque ellos andaban de enterados para intentar presumir a sus mujeres o a sus amigas de compañía poco discreta y que acabarían sin ropa interior y con un montón de billetes en el bolso.

Los ricos prepotentes y que se las daban de sabios me ponían de los nervios, así que me había decidido a corregir a uno que se había puesto a su lado y le explicaba a su amiga cómo y en qué lugar se pescaban las lubinas mientras le contaba una de sus aventuras como “marinero” y la que seguramente no se creía ni él. Cuando estuvo a punto de contestarle un grito ahogado se escuchó por encima de todo, gracias a su gran altura pudo ver en ese momento que había pasado y se acercó rápidamente. La mujer se encontraba tirada en el suelo con la mano cerrada alrededor de lo que parecía un collar de perlas pero en el que no había ya apenas una o dos, entre lloros alcanzó a decir dos palabras “ladrón” “bolso”. La gente comenzó a preocuparse y a mirar sus pertenencias, de repente no fue solo un grito el que volvió a sonar sino que fueron varios, parecía que una o varias personas habían tenido un buen botín esa mañana, de normal no habría tenido ningún interés en ayudar a esos ricos prepotentes, pero cuando Flavio fue a mirar en su bolsillo posterior para darle un pañuelo a la señorita para secarse las lágrimas y calmarse se dio cuenta de que le habían robado la cartera.

¿Qué había pasado en el mercado? ¿Capturarían al o a los culpables y recuperarían las pertenencias de la gente? Solo una o varias mentes detectivescas podrían resolver el misterio.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Sáb Ene 09, 2016 3:34 pm



Misterio en el Mercado

Con Flavio Rabagliatt



 Una mujer en la corte ¿Qué locura no? Que asco de sociedad machista la de Italia. Marie estaba realmente enfadada aquel día. No se podía creer que la hubiesen intentado denigrar de aquella manera en la corte. Aquellas estúpidas reuniones llenas de hombres sin tres dedos de frente ni educación alguna, además de respeto, eran cada vez más frecuentes e insoportables. Desde que había decidido retomar su vida como noble, con el propósito de ayudar a Giacomo, su vida se había complicado más de lo debido. Ya era conocida como vampiro pirata, pero ahora además comenzaba a salir a la luz su más preciado y bien guardado secreto. Algo que solo ella, Victoria y Giacomo habían sabido. Por lo menos, ahora no tenía tiempo ni para aburrirse. Si no estaba trabajando para Victoria debía acudir a algún acto social con el joven italiano. Se estaba convirtiendo en una señorita muy solicitada y conocida. Al menos, pese a las reuniones y toda la pomposidad de la nobleza, estaban consiguiendo lo que querían.

  Hacía un espléndido día en Venecia como para dejarse amargar por aquello, así que aprovechando que había tenido que salir de su casa para asistir a la reunión, vestida con un ajustado y extasiante vestido rojo que no solo dejaba a la vista su prominente busto sino además sus caderas  -empezaba a acostumbrarse a aquellas ropas- ; decidió dar una rodeo por el Mercado. Odiaba andar con aquellos vestidos por las pedregosas calles del mercado, era horrible pero la verdad que se veía divina. Llevaba un parasol bajo el cual quedaba escondido del sol su cuerpo y su rostro, además de su melena violeta recogida en un sencillo mono tras la nuca. Cualquiera pensaría que aquella era otra persona completamente diferente a la normalmente provocativa y llamativa Marie Labov, pero relamente seguía siendo la misma mujer quizás mejor vestida. Saludó a un par de mercaderes, a los cuales solía comprar, en su camino hacia el puerto, donde por fin podría descasar de aquella larga mañana.

  El bullicio del mercado era ensordecedor, no sabía que regalaban pero había muchísimo noble. Quizás eso lo único que conseguiría era despertar algún tipo de alarma para el pillaje. Aquella zona no es que fuera muy segura, no sabía qué había tanto pijerio en uno de sus sitios favoritos. Estaban apestando el puro aroma a salitre y mar de aquel lugar, con sus caras y demasiado fuertes colonias ¿Cómo podían ser tan exagerados con absolutamente todo? Parecía que se estaba dando cuenta de todo aquello por primera vez, pero realmente ella siempre había vivido rodeada de tan hipocresía y superficialidad; sencillamente se le había olvidado... Iba echando pestes interiormente hacia si, en contra de todo lo que la nobleza conllevaba y como eran educados la gran mayoría de ellos, cuando un grito al que siguió otro aún más fuerte llamaran su curiosa atención.

 Como había vaticinado tanto noble junto no traería nada bueno. Guarda su paraguas, dando gracias de que el sol aquel día no pegaba con tanta fuerza como en verano, para poderse hacer paso entre el gentío. Dando la casualidad de que se coloca junto a un estilizado caballero que le gana en estatura -Y no es que Marie fuese precisamente baja-. Le mira de reojo pues no reconocía su rostro, no le había visto muchas veces por allí y eso le parecía raro. Aún así y con el descaro que caracteriza a Marie, pese a ser toda una dama decide hablar con él a ver si él sabía qué era lo que había pasado exactamente, pues habiendo estado tan absorta en su perorata interior se había perdido el circo.

- Discúlpeme, Caballero ¿Puedo preguntarle qué es lo que ha pasado exactamente? - Sus violáceos rubíes se cruzan con los ajenos tan solo un instante. No, no le reconocía ni una pizca.- Pero primero deje que me presente, mi nombre es Marie Labov. Un placer, Signiore...

 Dejo la última frase en el aire, apenas haciendo énfasis en su acento, con la esperanza de que él también se presentara, quizás si había oído hablar de él pero lo dudaba. Quizás debiera abandonar el lugar, ignorar lo que quisiera que estuviera pasando y volver de una vez al barco; pero curiosa como era no podía y si alguien estaba robando y tenía la oportunidad de ayudar a atrapar a la mano diestra, estaría encantada. Al fin y al cabo, hacía mucho que no tenía aquel tipo de acción en su vida y lo echaba de menos. Parecía que solo se estaba refinando y dejaba atrás su sangre bravucona y con ganas de guerra, pero siempre seguía allí, solo que las ocasiones que vivía le obligaban a guardar ese lado suyo.

 La semilla del misterio ya había sido plantada, ahora solo quedaba ver como florecía. Y si todo aquello le regalaba un aliado más a Marie, bienvenido fuera. Echaba de menos tener un buen rato con alguien nuevo y quizás aquella era la ocasión que había estado buscando ¿Sería realmente así?

Vestido:


Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Sáb Ene 09, 2016 4:42 pm

Flavio no podía creer lo que estaba pasando, había sido robado por uno de esos pillastres y ni siquiera se había dado cuenta, cosa muy rara en él ya que solía estar atento en todo momento a lo que ocurría a su alrededor, seguramente había sido cuando se hallaba intentando coger todas esas manzanas con dos manos y no tenía nada que se ocupara de comprobar que todas sus pertenencias seguían en su sitio. Una voz nada familiar de repente pareció dirigirse a él, Flavio se levantó y admiro a una bonita mujer con un vestido rojo que dejaba entrever dos bonitos montes que se alzaban desde su esbelta figura, pero mientras su rostro le sonaba algo familiar no se le ocurría en ese momento de que podría ser.

Flavio se levantó a atender la pregunta de la susodicha –Encantando señorita Marie-  dijo mientras se agachaba y se llevaba su mano a los labios para saludarla propiamente –Yo soy Flavio, Flavio Rabagliati y no me complace comunicarle que lo que se ha producido aquí es un robo, bueno, para ser exactos varios robos – finalizó con cierta cara de preocupación. Estaba haciendo una lista mental en su cabeza sobre todos los pillastres que conocía pero no se le ocurría ninguno que pudiese robarle a él ya que precisamente los que conocía sabían quién era y estaba seguro de que no le robarían sabiendo lo que les podía hacer.

La fémina con la que estaba hablando parecía ser, a juzgar por su vestimenta, una mujer de noble cuna, pero tenía algo diferente, no parecía igual que las típicas mujeres de hombres ricos que lo único de lo que sabían hablar era de vestidos y perfumes además de cómo gastarse la fortuna de sus maridos. Algo quizás en su cara o quien sabía dónde indicaba que había algo diferente en ella. –Le sugiero señorita que tenga a mano sus pertenencias personales, parece ser que varios pilluelos están por ahí robando dinero y bolsos- Dijo justo antes de soltar su mano delicadamente para devolver el control a su dueña.

De repente se escuchó de nuevo un grito pero aún más fuerte en una zona algo más alejada de donde nos encontrábamos, una mujer gritaba colérica y un hombre lleno de sangre se aguantaba sobre ella manchando su vestido de rojo, parecía ser que el hombre había pillado a uno de los atracadores y lo había aguantado, pero al verse sometido por el hombre y a punto de ser apresado y juzgado el pilluelo clavó un cuchillo en el abdomen del susodicho. La mujer señaló un punto repetidas veces, parecía ser que por ahí se había marchado el ladrón.

Cogedlo!- Gritó Flavio señalando al mismo punto donde había señalado la mujer, rápidamente dos hombres fornidos se pusieron delante del ladrón, quitándole el puñal y reduciéndolo para poder ser  interrogado.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Dom Ene 10, 2016 10:50 pm



Misterio en el Mercado

Libre



Tal y como Marie había vaticinado. Robos. Demasiado rico había por allí, se lo habían rifado. Ella solía frecuentar mucha la zona y conocía bien que un robo por allí era el pan de cada día... ¿Pero, de aquella manera? Nunca había visto que alguien fuese capaz de robar tanto de una sentada. Estaba sorprendida, quizás gratamente sorprendida. Alguien con una habilidad así nunca viene mal en una tripulación. Había vuelto a abrir su parasol para resguardarse del sol, que había decidido que aquel era el mejor día para molestar.

- Un placer gentilhomme Rabagliati. -Su mirada le estudiaba con detenimiento. Sun duda alguna todo un caballero, apenas los hombres de la corte le besaban la mano pero él no se lo había pensado ni dos veces. Se sentía alagada.- No se preocupe por mis pertenencias, cuando salgo por esta zona no suelo traer nada de importancia a la vista. El resto, está escondido a buen recaudo.
 
  Hace énfasis en aquella última frase, guiñándole un ojo fijamente, con una pícara sonrisa en los labios. Normalmente, las pocas monedas que llevaba las llevaba escondidas en el sostén, de ahí que jamás le hubiesen robado nada. Pronto su atención se ve vio atraída hacia una mujer que gritaba colericamente, no podía ver muy bien qué era pero cuando el olor metálico y dulzón de la sangre llegó hasta ella lo comprendió ¿Qué estaba pasando aquel día? Sabía que Venecia había encloquecido desde los del Cardenal; era normal pues el miedo irracional al cambio y a la muerte solía afectar a la mente humana de una manera inexplicable... pero, ¿Era para tanto? Frunció el ceño profundamente preocupada. Desde luego la humanidad estaba en decadencia, perdían la razón sin motivo aparente... quizás estaba hablando demasiado pronto, pero que ella supiera un vampiro no sería tan idiota de atacar a plena luz del día y tan rodeado de gente. Habría que esperar a ver qué era lo que lograban sacar de aquel joven al que habían apresado.

   Se acerca lentamente, no tenía prisa. Total, ya que se había visto envuelta en todo aquello se lo pasaría  bien. Tenían al muchacho sobre las rodillas con las manos tras la espalda. Marie se coloca frente a él y eleva su rostro, estudiando aquellas facciones lentamente. La verdad es que no tenía pinta alguna de ladrón, quizás de cómplice pero no parecía precisamente una cabeza pensante... al fin y al cabo se había dejado pillar con demasiada facilidad. Su mano, sin enguantar y aún sintiendo los suaves labios de Flavio sobre su fría piel, toma del cabello al chico para hacerle levantar el rostro hacia ella. Sus ojos violáceos casi sonríen de picarda más que sus labios. Había ayudado, lo sabía, estaba sudando y el corazón le iba a mil por hora. Oh dulce aroma a miedo. Como le gustaban los humanos y lo fácil que era aterrarlos. Se relame los labios “Marie no, control. Vuelve a lo que estamos”. Si no quería hablar le haría hablar, pero primero iría por el camino más diplomático; si es que se podía decir así. Su mano casi juguetea suavemente con su pelo. Nadie le había parado, quizás por el vestido que llevaba aquel día se habían creído que era alguien importante. Aquello le divertía mucho más, y ella que pensaba irse a casa... si es que lo mejor empieza siempre cuando uno pretende irse. Habría sido un error irse.

- Bien, ya puede empezar a hablar caballero. Si se niega me temo mucho que nadie me parará si decido apretarle un poquito para que suelte prenda... al fin y al cabo has robado y asesinado a una persona ¿No es cierto?

  Podría parecer pasiva, pero llevaba tanto tiempo conteniéndose tal y como aquellos corsés hacían con su busto que su ansia de diversión habían aflorado de repente. Deseaba que se negara a hablar para poder jugar al menos un ratito. Estaba tan centrada en aquello que más bien le importaba poco las miradas del resto o lo que pudieran decir; al fin y al cabo ¿Qué no habrían dicho ya de Marie Labov? Aquello prometía mucho más que el caballero de radiantes ojos amarillentos, bien engalanado que había conocido hacía poco... a no ser que se uniera a su fiesta. Descubrirían quien estaba detrás de todo aquello y encima disfrutarían de ello.

 Siempre hay lugar para un poquito de locura ¿Verdad?




Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Lun Ene 11, 2016 12:19 pm

Flavio sonrió pícaramente ante las palabras y gestos de Marie, parecía muy segura de sí misma y eso estaba muy bien, aunque por muy bien que guardase sus pertenencias podían ser sustraídas, si algo había aprendido a lo largo de los años es que nada está a salvo nunca. Pero ahora su atención se tenía que centrar en otro asunto que no era más que en los robos, y el primer paso sería interrogar a ese bribón que acababan de atrapar y que había apuñalado al no afortunado viandante que acompañaba a su mujer de compras por el puerto.

Pero cuando las piernas de Flavio iban a comenzar a caminar hacia el susodicho ladrón Marie se le adelantó. Había algo en su mirada que estaba haciendo que el pobre hombre apresado padeciese un miedo atroz, parecía que no estuviese mirando a la misma persona que segundos antes se había dirigido a mí, eso hacía posar un aura de misterio alrededor de Marie y despertaba la curiosidad de cuan estuviese mirando aquella escena. –No…no…no estoy solo- se escuchó decir al hombre apresado con un tono de miedo en su voz –por favor no me hagáis nada, no soy el único que estaba robando aquí…ha hay más gente, por favor, no me hagáis nada- siguió el hombre con el mismo tono miedoso.

Parecía que una de las posibilidades que había barajado Flavio se habían convertido en realidad, al fin y al cabo, ¿Quién podría haber realizado tales robos en tan poco tiempo sino que fuesen varias personas? Ahí estaba la solución, una sola persona no habría podido con todas las pertenencias robadas sin que la hubiesen pillado, pero sin embargo un grupo de ladrones, habilidosos sin duda, habría tenido más fácil el realizar la tarea. Pero sin duda el pensamiento que corría por la cabeza de Flavio era, ¿Qué habría hecho que un montón de pillos como esos ladrones se organizasen tan bien? Estaba claro, alguien estaba dirigiéndolos.

Flavio se acercó al hombre y se puso a la altura de Marie mientras miraba al ladrón, espero unos segundos en los que el ladrón puso cara de circunstancia y de no saber qué estaba haciendo Flavio, finalmente Flavio habló –Mmm, así que no estás solo, pero os habéis organizado muy bien me parece a mí, estoy seguro de que tenéis un jefe, ¿verdad? – dijo Flavio con una sonrisa en la cara, sin embargo no fue una sonrisa lo que apareció en el rostro del ladrón, en sus facciones apareció una mueca de medio asombro medio miedo por lo que acababa de descubrir Flavio, pero estaba seguro de que no hablaría ya que podría caerle un castigo muy severo.

Ahora solo faltaba sonsacarle a ese ladrón donde se escondía su jefe y donde estaba su guarida, al fin y al cabo ahí se encontraría todo el botín. Pero antes de interrogarlo aun mas Flavio se dio cuenta de una cosa y reacciono en tono cabreado –Y ustedes quieren llamar a un maldito médico o enterrador o lo que sea que le haga falta a ese hombre, dejen de ser tan curiosos y ayuden a la viuda o mujer o lo que sea ahora- dijo en tono cabreado, aunque también ayudo que odiaba a esa gente, pero lo principal era que con tanta gente mirando el ladrón no diría ni una palabra. Eso sí, en los planes de Flavio no entraba dejarlo en libertad sino que tenía que ser juzgado.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Vie Ene 15, 2016 7:54 pm



Misterio en el Mercado

Libre



- Veo que no soy la única a la que le interesa este gran misterio... -Casi dijo para si misma echándole una fugaz mirada a su acompañante. Escucha las palabras del joven ladronzuelo con interés, entrecerrando levemente los ojos. Estaba claro que no trabajaban solos y que eran unos mandados, pues de ser una verdadera cabeza pensante no habría delatado al resto con tanta facilidad. Se puso a su altura, agachándose sin soltar su parasol. Uno de sus dedos, gélidos y delicados alzó su mentón para mirarle directamente a los ojos de manera aún más cercana.- En ese caso, muchacho, si no estás solo va a ser mejor que hables. De lo contrario serás el único que acabe siendo castigado por algo en lo que eres un cómplice ¿Merece la pena?

  Aquel joven parecía terriblemente aterrorizado ¿Realmente imponía tanto o era otra cosa lo que le daba miedo? No podría decirlo con certeza, pero creía que era un poco de ambas cosas. Estaba tan centrada en descubrir el por qué de todo aquello, que escapó a su atención el cadáver del hombre al que acababa de apuñalar aquel chico. Un hombre que aparentemente era inocente de pecado y al cual había asesinado por haberse metido en su camino. Que desgraciada la vida del ser humano. Que decadencia la de un ser que se obligado a acabar con vidas ajenas solo porque se interponen en su camino ¿Desde cuando las personas habían dejado de ser un fin y se habían convertido en un simple medio?

 Sus ojos se mantuvieron en el muchacho. Había soltado ya su pelo y su mentón pero no se había levantado. Su mente maquinaba e intentaba buscarle un sentido a todo. A menos que aquel muchacho estuviese dispuesto a confesar algo más, aquel caso estaba perdido. No podían acusar a nadie más de la nada y aquel chico sería ahorcado por asesinato. Intentaba buscarle un sentido, una pista, un rastro de olor, un ruido, una presencia... cual quiera cosa que pudiera ayudarles, pero no parecía percibir nada.

 - Esto suena todo demasiado sospechoso, es habitual que por esta zona hayan robos pero tan seguidos y con una asesinato como agravante de la situación... jamás. Me pregunto qué es lo que realmente está pasando.

 Sus palabras iban dirigidas directamente al italiano, al caballero que había conocido hacía pocos instantes y el cual parecía, también, interesado en el tema. Sus ojos violáceos brillan de emoción. Su día había dado un completo giro y no podía ser de mejor manera.  Finalmente, se coloca junto al caballero. La gente parecía empezarse a disolver y alguien había salido en busca de ayuda para el ya muerto hombre... mira que podían ser a veces lentos los humanos. Tampoco podían culparles, una situación como aquella lograría atraer la mirada de cualquiera, pero había muerto alguien y nadie se había dignado a ayudar al pobre moribundo, nadie había tratado de salvar su vida ¿Realmente podían llamarse humanos?

- Si decide no hablar, ¿Qué pasará con él y todo esto? Yo no pienso quedarme aquí esperando, deseo saber fervientemente qué ha llevado a un muchacho tan joven a cometer tal crimen y si me da la orden... le haré hablar. No quiero hacer nada que pueda dañarle o que esté en contra de lo que algunos de los presentes consideran extorsión...


 Podía sentirlo en su cuerpo. Su cuerpo había sentido un escalofrío de placer al pronunciar aquella última palabra. Extorsión. Que divertido sería hacer hablar aquel niño si no quería ayudar. Casi las tenía todas consigo, tenía el presentimiento de que podría colmar su locura con aquel muchacho. Pero tan pronto como hubo llenado su mente de tales pensamientos el muchacho comenzó a hablar. Les habló de un hombre, un hombre en una taberna. Dicho ser, pues no sabía si era humano o inmortal, le había dado unas cuantas monedas y a él, junto con otros muchachos, les había dado la tarea de salir a robar sin más explicaciones. Ellos, siendo muchachos sin dinero alguno, aceptaron el dinero y la tarea sin pensárselo ni dos veces. No era la primera vez que robaban, pero algo se había torcido aquella vez. Algo que ni si quiera el tembloroso muchacho supo explicar; algo que había llevado a un hombre que había empezado su día como otro cualquiera y que ya no volvería a despertarse. Que frágil era la vida humana y que ingenua también.

 Hay veces, que ciertas medidas arriesgadas conllevan a soluciones arriesgadas y aún peor a acciones arriesgadas. El destino era cruel y jugaba con sus victimas a su antojo, de ahí que en la vida todo tuviese un precio.



Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Geneve Charlotte Liberty el Sáb Ene 16, 2016 10:02 am

Estaba trepada en la rama de un árbol cuando presencie todo lo ocurrido, era tan divertido ver como los nobles se iban reuniendo, aglomerando entre sí, de esa manera eran una presa tan fácil.
Ya le había hurtado a unos cuantos sus posesiones más valiosas, pero lo mejor ni sucedía, fue cuando había terminado mi recolecta que escuche todo el bullicio que se estaba formando, por lo que decidí subir a esta rama para ver todo desde una mejor vista, lo único que alcanzaba a ver era como todos se reunían en una zona más apartada de donde yo estaba, casi al lado opuesto, así que decidí ir a curiosear un poco.
Trepe más arriba en el árbol hasta lograr estar más cerca de los techos de los edificios de la zona, salte y caí hincada. Así entonces comencé a caminar tranquilamente por los techos de los edificios rodeando un poco hasta llegar a mi destino, debo confesar que quizás vi a uno que otro personaje sospechoso pero solo quizás, después de todo uno nunca está seguro de nada.
Llegué a mi destino y pude ver hacía abajo como unos hombre toscos tenían atrapado a un chiquillo y una mujer, muy extraña a mi parecer y un tipo a su lado lo interrogaban. Sin poder evitarlo olfatee un poco el aire y note como había un hombre tendido en el suelo, herido, y sangrando; Me gire rápidamente y tape mi boca con nausea, era algo desagradable. Escuche como alguien gritaba sobre llevarse al hombre o un médico, y suspire aliviada.
Contuve mis náuseas y volví a ver en dirección a la pobre alma que habían atrapado, de seguro moriría si lo entregaban. Entonces sentí un escalofrío en mi espalda al ver de nuevo a la mujer extraña, casi podía ver un aura perturbadora a su alrededor, y entonces lo note, esa mujer era un vampiro. Rodee los ojos con resignación, no tenía ganas de meterme en un conflicto ahora, solo deseaba curiosear un poco y luego irme.
Baje por un lado del edificio lentamente, no quería ser descubierta y que me sujetaran como a ese niño, no era tan tonta. Camine cuidadosamente hasta estar detrás del tipo y la mujer, al parecer estaban tratando de interrogar al hombre y la mujer estaba ofreciéndose a “hacer hablar” al pequeño ladrón, que lastima siento por él.
Ahora que lo pienso, ¿no debía haber más involucrados en esto que solo ese tipo? Digo, si es que se ve que le han robado a varios aquí con solo ver sus caras. Tal vez eso eran las sombras misteriosas, aunque, puede que sea solo mi imaginación.

- Ehh – Dije con burla – No seas tan mala con el pobre, ¿qué tenías en mente? No, mejor no me lo digas, no quiero saber – Dije restándole importancia – Solo atraviésale una espada por la mano y veras como suelta todo – Dije divertida con tal asunto – Además, aunque él no dijera nada y lo ahorcaran, eso no le impediría a los demás “cómplices” seguir robándoles sus pertenencias a todos ustedes – Dije pícaramente, era una broma que sutilmente buscaba descubrir algo de información.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Jue Ene 21, 2016 5:46 pm

-¿Y si me da la orden? No soy ningún tipo de jefe ni ejerzo ningún control sobre ti, eres libre de hacer lo que quieras – dije en alto para que todos lo escuchasen y el individuo también. Me agache y le susurré al oído –Pero si te doy un consejo yo no le haría daño, al menos delante de toda esta gente o pronto tendrías a los exorcistas yendo detrás de ti e intentándote detener, mejor que si no habla nos lo llevemos a algún callejón oscuro y allí hacemos lo que queramos, pero con discreción- finalicé y me incorpore de nuevo, justo antes de ser sorprendido por las palabras del joven. Menos mal, no había hecho falta realizarle ningún tipo de acción dañina delante de la gente.

No había dicho mucho pero bueno, ya teníamos una pista más de donde partir hasta el lugar donde se encontrase el cabecilla de estos malvados planes, y por supuesto, de donde encontrar mi preciosa cartera llena de billetes que me servían para comprar mi alimento y mis cigarros. –Pues creo que deb….-me quede a mitad de frase debido a una repentina interrupción. Una joven pelirroja se había acercado desde un árbol a la posición donde nos encontrábamos con uno de los ladrones, parecía traer buenas ideas pero había sido tarde, el joven ya había confesado lo que necesitábamos saber. –Hola querida señorita, siento comunicarle que hace aproximadamente unos pocos segundos que el individuo aquí presente nos ha contado lo que sabe, así que esos métodos no va a ser preciso utilizarlos, aunque he de darle la razón, nada impide a los demás pillastres seguir robando, así que señores míos continúen vigilando sus pertenencias y….LARGUENSE DE AQUÍ!!! – Finalicé gritando, ya me estaban poniendo nervioso que estuviesen ahí mirando con parsimonia sin hacer ni siquiera nada, si fuese por mi ayudaría incluso a esos pillastres a robar, pero el caso es que me habían robado a mí y por ello quería encontrarlos.

La gente comenzó a dedicarme miradas de desaprobación, supongo que no estaban acostumbrados a que alguien no les comiese el culo por tener mucho dinero, debían estar acostumbrados a que todo el mundo les dedicase buenas palabras para conseguir acercarse más a ellos y a su dinero, pero este no era el caso, no me interesaba para nada su asqueroso dinero, dinero que lo único que hacía era vaciar sus vidas a la vez que llenaban sus arcas, ¿para qué? Pues no lo sé, al fin y al cabo van a morir de la misma manera que alguien pobre.

Cuando la gente comenzó a irse de allí me dirigí a la nueva que había acabado de llegar –Y dime, he visto que estabas en uno de los árboles, tu pelo no ayuda a que pases desapercibida por si eso es lo que querías, pero todos sabemos que una posición a esa altura es una posición privilegiada, así que, ¿has visto algo que pudiese ayudarnos a concluir con nuestra investigación? ¿O quizás a ti también te han robado? – pregunté con curiosidad, al fin y al cabo si se nos unía serían más cabezas pensantes, y por lo visto si había estado subida al árbol y había bajado con facilidad era porque tenía bastante agilidad, y eso era algo que ayuda mucho en cualquier situación, así que esperaba que su respuesta fuese satisfactoria para nosotros y se uniese.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Miér Mar 02, 2016 7:11 pm



Misterios en el Mercado

Libre grupal



- Temo comunicarle que mis queridos amigos los exorcistas ya desean colocar mi cabeza en una bandeja de plata en su Academia, así que si tienen que acabar con mi existencia me gustaría darles un motivo más para ello... pero no se preocupe, no voy a hacerle daño... al menos no físico.- Una ladina sonrisa cruzó su rostro. Oh, dulce olor a miedo y desesperación. Le encantaba aterrorizar de aquella manera a los humanos. Estaba tan cerca de él que podían notar su acelerado pulso correr por sus venas, aquel musical sonido no ayudaba a su autocontrol. Su lado más salvaje deseaba desgarrarle la garganta de un solo mordisco y poder así degustar con todo lujo su joven y limpia sangre...- Querido ladronzuelo, solo le advertiré una vez más. Hable ahora o sufrirá usted solo el peso de las consecuencias. Si no hablas, no solo serás colgado tu solo sino que además deberé encontrar la manera de hacerle hablar y no será agradable para usted.

 El hombre que había conocido aquella mañana, Flavio, tenía razón, a pesar de que le diese igual llamar la atención, no era el momento ni el lugar. Estaban rodeados de nobles y bien era sabido que estos eran un poco más aprensivos a la violencia que el resto de la “gente”; eso solo haría la situación mucho más complicada de lo que ya era. Mejorque el gentío se dispersase y que nadie más sufriese un robo. La verdad era que a aquel caballero, Flavio, se le daba bien ganarse miradas de desaprobación y odio por parte de los nobles al intentar hacer lo correcto. Ya solo con aquello se había ganado su admiración y quizás una copa alguna noche en alguna de las tabernas del puerto.. Por un momento su mirada se cruzó con la de Flavio para después volver a analizar la mirada de corderito del muchacho que aún seguía arrodillado en el suelo al amparo de la sombra del parasol de Marie, que la protegía del abrasador sol de aquel día. Empezaba a notar el cansancio, el efecto del astro rey pero no era tan malo como verse expuesta por completo a su acción. Aguantaría cuanto pudiese, deseaba saber quién andaba tras los robos. Además, así tendría algo divertido que contarle a sus hombres al llegar a su barco por la noche.

  A punto estaba de coger al chico por el cuello de la camisa y llevarselo junto a ella una de los callejones más cercanos, así no llamarían la atención y la situación volvería a la normalidad, cuando una joven de cabellos plirrojos llegó hasta su posición con ni una sola palabra acertada. Se notaba de donde procedía aquella muchacha, y como había dicho Flavio, si andaba merodeando por allí y trataba de ocultarse entre los árboles, además de conocer que aquello era lo que pasaba a diario, algo tendría que saber o haber visto; y si no era ninguna de estas dos cosas, a buen seguro, debido a su oficio, sería capaz de iluminarles un poco el camino. Ahora sus ojo violáceos estaban completamente fijados en ella, no le gustaba tratar con gente tan basta, no dudaba de la posible inteligencia de aquella ratera, pero desde luego la educación y la observación no era uno de sus puntos fuertes. Se puso en pie para poder dirigirse a ella con total tranquilidad, mientras una de sus manos se posaba sobre la cabeza del muchacho que temblaba cual flan.

- Como ha dicho el caballero, aquí nadie hará daño a nadie. Con la violencia física no vamos a llegar a ninguna parte con este muchacho, quizás se digne a hablar si somos un poco más comprensivos, de lo contrario, de lo que le ocurra me ocuparé yo personalmente. Como ya he dicho y reitero, no quiero que nadie la dañe, puede aportarnos información muy valiosa al igual que usted. Así que le pido por favor, con toda la humildad que poseo, que por favor nos ayude a buscar al verdadero cabecilla de la serie de robos que han tenido lugar hoy aquí. - Da una vuelta al paraguas en su mano libre, manteniendo su habitual porte y su actitud quizás un poco altiva. Ella era completamente consciente del efecto que esto tenía en los demás, por lo general muy poca gente la apreciaba y conocía realmente... el resto solo la encontraba odiosa, pero si había llegado hasta donde había llegado era por como era y no pensaba cambiar. Así pues prosiguió, no le importaba si a la muchacha le gustarían o no sus palabras ya que las decisiones que tomasen con respecto a aquella situación no serían guiadas por pura saña y violencia. Su voz era dulce y taimada, con su particular y exótico acento francés. Poseía un timbre la mar de agradable, pese a lo que a veces saliese por su boca no fuese agradable.- Así pues, si no cree que pueda sernos de utilidad ni aportar nada a la investigación, le apremio a que se marche... sino es así, es usted bienvenida.





Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Sáb Mar 26, 2016 12:28 pm

El ser conocedor de la realidad a la que Marie se enfrentaba contra los exorcistas me ofrecía una mezcla de sensaciones, por una parte una pequeña inquietud y curiosidad invadía mi cuerpo en pos de conocer las razones por la cual una mujer como ella estaba siendo buscada por los exorcistas, y que quisiesen su cabeza indicaba que lo que había hecho no era algo de poca monta, si lo hubiese sido la estarían buscando para meterla en la cárcel durante un tiempo hasta que aprendiese de su error, no, la cabeza indicaba que era más peligrosa de lo que parecía.  Por otra parte también sentí algo de satisfacción, la típica satisfacción de cuando tienes un presentimiento con alguien y acabas viendo que ese presentimiento se muestra cierto, y así había sido esa vez, en cuanto la vi noté que no era como las demás mujeres que inundaban la plaza, y así era.

Parece que la nueva incorporación hizo caso a Marie y se retiró, se alejó con su llamativo pelo y no la volvimos a ver por ahí aunque hubiese sido de gran ayuda. De repente y ante mi atónita mirada el hombre que habíamos capturado empezó a ahogarse sin que Marie lo hubiese tocado prácticamente, sus ojos comenzaron a ponerse rojos como inyectados en sangre y su piel comenzó a tornarse de un tono amarillento como si estuviese muy enfermo. La gente comenzó a gritar, yo me acerqué rápidamente al cuerpo del hombre y mis sospechas se hicieron reales, sospechas infundadas por unos síntomas que ya había visto antes, moví su cuello hacía delante y pude comprobar como en la base de la nuca había un pequeño dardo de apenas un tercio de dedo de tamaño, lo arranqué rápidamente y me dispuse a analizarlo, pero ocurrió lo inesperado y otro de los motivos por los que odiaba a esa gente.

Sin comerlo ni beberlo un noble comenzó a acusar a Marie de haberlo matado, rápidamente me levanté y le solté un puñetazo que cayo redondo al suelo, me ponía de los nervios la gente que acusaba sin ningún tipo de fundamento ni prueba, a veces incluso como en esa ocasión había perdido los nervios, cosa de la que no me solía sentir orgulloso. Parecía ser que mi movimiento había sido tardío puesto que ya varios nobles comenzaron a cuchichear y lanzar miradas acusadoras a Marie -¿Pero están tontos? ¿De verdad están pensando que Marie ha podido tener algo que ver si no le había tocado?- Pensé, la única explicación era que con el nerviosismo y la confusión que allí se respiraba se hubiesen pensado algo que no era, y como nobles que eran se pensaban que tenían la verdad absoluta sobre las cosas…maldita soberbia.

-Vamos- le dije a Marie y rápidamente la cogí de la mano y tire de ella para alejarla de aquel tumulto que pronto se formaría cuando los nobles llamasen a los exorcistas. Teníamos pruebas suficientes de que Marie no había tenido nada que ver, pero si llamaban a los exorcistas no podría dar explicaciones si era verdad que la estaban buscando, así que lo mejor en ese momento era salir del lugar y de las atentas y acusadoras miradas de esos engendros sin alma. Lleve a Marie a un callejón cercano y la escondí junto a mi detrás de un montón de cajas apiladas, estaba seguro de que los exorcistas pronto pasarían por ahí.

-Tanto tu como yo sabemos que no has tenido nada que ver con la muerte de ese chico, así que no hace falta que me des explicaciones ni espero que lo hagas, aquí no creo que vengan a buscarnos los exorcistas, pero pronto deberemos de salir, por esto –dije antes de sacar de mi bolsillo el pequeño dardo que había matado a nuestro amigo- había visto antes estos síntomas y estoy seguro de que esto ha provocado la muerte de ese hombre, si de algo estoy seguro es que siguiendo la pista a este dardo lograremos llegar hasta el culpable y hasta el ladrón, ¿Qué opinas de todo esto?

Espere la respuesta echando miradas furtivas hacia el comienzo del callejón para ver si venia alguien y pegándome a ella cada vez que escuchaba pasos para que no nos vieran.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Dom Abr 03, 2016 9:10 pm



Misterio en el mercado

Con Flavio Rabagliati



Ante su atónita mirada el joven diablo aspiró su último aliento entre convulsiones. Había sido envenenado y en el momento justo, pues ahora parecía que había sido ella la culpable de todo aquello. Genial, empezarían a llegar exorcistas como palomitas a una luz. Lo que faltaba. Y cuando estaba apunto de liarla aún más, sorprendentemente Flavio salió en su defensa. No había tenido ni tiempo para diferir la marcha de la pelirroja y la muerte del joven, cuando se encontró a si misma escondiéndose en un pequeño callejón junto a su acompañante. Estaban quizás demasiado cerca, era capaz de distinguir incluso los distintos tonos que coloreaban el iris de sus ojos. En cual otra circunstancia habría aprovechado la situación para hacer algo de lo que no se arrepentiría después, ni ella ni él.

- Es obvio que yo no he sido, no necesito ese tipo de artilugios para acabar con la vida de nadie. Esto solo nos va a traer complicaciones porque con todo este alboroto no tardaran en llegar algunos exorcistas a comprobar qué ha pasado y qué esta pasando por aquí. Si creen que he sido yo, me conocen de sobra y me estarán buscando... para variar. - Suspira poniendo los ojos en blanco. Aquel era su pan de cada día pero quería averiguar qué estaba pasando.- Si han matado de esta manera tan sucia a un joven, con veneno cual mujer indefensa, significa que algo o más bien alguien importante está detrás de todo esto. Sino no se tomarían tantas molestias ¿Pero quién?

Aparta la mirada de él por un segundo mirando hacia la salida del callejón, no podría quedarse por mucho más allí escondidos. Si querían saber qué había pasado no podían quedarse allí todo el día pero no podía salir con aquella ropa porque la reconocerían instantáneamente. Se separa un poco del caballero y aunque lo que estaba a punto de hacer no era propio de una dama, era la única opción que les quedaba. Daba a gracias a no haber abandonado su estúpida costumbre de llevar siempre bajo la falda unos pantalones de piel más que ajustados, apenas se notaba que los llevaba puestos bajo las faldas que poco le duraron puestas, pues rasgó la falda y se deshizo de ella. Acto seguido terminó de destrozar aquel vestido, que no era de sus favoritos quedándose solo con el corsé, bastante sencillo que llevaba debajo. No era el mejor de sus conjuntos, pero no tenía mejor para aquel momento. Así al menos no parecía tan... “la asesina del ladrón”. Recogió su melena en una coleta simple y acto seguido, sin pausa y sin pedir permiso le arrebata a Flavio su elegante chaqueta negra para ponersela por encima, de aquella manera se protegería un poco más del sol.

- Bien, si queremos saber qué está pasando no podemos quedarnos aquí. Si voy así vestida puede que no me reconozcan, igualmente podemos intentar ir por las callejuelas más alejadas a todo el barullo. El problema es ¿Por donde empezamos Flavio?

Le toma del brazo, sin esperar respuesta y comienza a andar por la sombra, con la cabeza gacha, buscando un lugar mejor en el que escudarse de las miradas amenazadoras y dedos que pudiesen señalarla como culpable de algo, que por una vez no había hecho. Se adentraron en el local de un conocido de la contramaestre y sin dedicarle ni una palabra se subió a uno de los reservados, donde podrían pensar qué hacer para encontrar al culpable de todo.



Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Mar Abr 05, 2016 2:18 pm

Tenía toda la razón, algo o alguien importante debía de estar detrás de todo esto, pero había algo que no me cuadraba y era que podía llevar a un “jefe” matar a su “empleado” solo por el contenido de unos bolsos que como mucho contendrían dinero, aunque, ¿Quién me decía a mí que el contenido de esos bolsos o de esas chaquetas no contenía nada importante que alguien quisiese robar, a veces las más grandes y caras esencias se esconden en frascos pequeños, tenía que hacer memoria para recordar detalles que se me habían pasado a simple vista.

A diferencia de cualquier hombre en ese momento no aparte la mirada de su cara mientras ella se desvestía, ese cuerpo haría a muchos hombres cometer locuras, pero ese no era el lugar para hacer ninguna que no fuese el salir huyendo hacia un lugar más seguro que ese callejón puesto que como decía Marie, pronto nos estarían siguiendo muchos exorcistas al saber que “ha sido ella” o al menos eso le habrían dicho los presentes. Hice una mueca cuando me quitó la chaqueta, pero no hice ademan de volverla a coger puesto que entendía esa situación, debíamos de pasar desapercibidos si queríamos llegar a un lugar seguro.

Antes de poder contestar me cogió del brazo y comenzó a andar intentando que no se notase quien era, de vez en cuando en el camino fue diciéndole alguna tontería, acariciándola del pelo y riéndome, si parecíamos una pareja era más probable que no se fijasen en nosotros. Finalmente llegamos a un local y nos subimos a uno de los reservados, Marie había tenido una muy buena idea puesto que ahí tendríamos intimidad para hablar de nuestras conclusiones sin que nadie pudiese interrumpirnos ni escucharnos.

Debía de ser cliente habitual puesto que no nos habíamos sentado y el camarero nos había traído un par de bebidas espirituosas al reservado, eso sí, tal y como llegó se fue sin hacer ningún tipo de ruido. Me senté junto a Marie y me dispuse a soltarle todo lo que pensaba en ese momento ya que antes no me había dejado.

-Creo que se por dónde podemos empezar, he pensado acerca de que podría provocar la muerte de un sujeto con todo el revuelo que trae de los exorcistas, ósea, que podría valer la pena tanto y he llegado a una posible conclusión – le di un trago a la bebida y me aclaré la garganta antes de continuar – creo que lo que pretendía el cabecilla de todo esto no era robar las pertenencias de todos los presentes en el lugar, sino una única pertenencia de alguien y camuflarla como si hubiese sido una ola de robos, si ese objeto o lo que sea es algo “ilegal” seguramente a la persona que se lo han robado no pueda denunciarlo a los exorcistas, por lo que no habría una investigación, ¿Qué opinas? Creo que como yo, tú también notaste a un individuo con un traje azul oscuro y un monóculo sudando bastante nervioso y palpándose el bolsillo interior de su chaqueta, en ese momento yo no le di importancia, pero creo que algo podría tener, quizás podamos empezar por ahí y tirar del hilo, pero dime, ¿notaste tu algo más? – finalicé e hice hincapié en esa última pregunta para que Marie se diese cuenta de que yo sabía de su condición de vampira y de que seguramente ella se puede percatar de muchas más cosas que yo ya que no tengo mis sentidos tan potenciados.

¿Cómo lo podría saber? Sencillo, al trabajar en una mafia y con Sabine he interactuado con cientos de vampiros, he mantenido conversaciones con ellos, los he escondido, los he matado y los he torturado, así que un bonito vestido no iba a ocultarme su condición, además de que se intentaba cubrir del sol el mayor tiempo posible, aunque toda esa resistencia que tenía indicaba que era una vampira bastante fuerte.

Volví a darle un trago a la bebida esperando ansioso su respuesta, quería llegar al fondo de todo esto no por lo que me habían robado, sino por el misterio que esto tenía a su alrededor y que podía hacer de esto una aventura, y quien sabe, quizás el comienzo de una amistad.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Jue Abr 07, 2016 11:40 pm



Misterio en el mercado

Con Flavio



Aquello cada vez comenzaba a tomar mejor forma. Con los últimos datos que Flavio había aportado su investigación cada vez estaba más clara. De momento, tenían claro que lo que habían robado era algo bastante importante y que probablemente trataban de encubrirlo con el robo de otras cosas mucho más normales, también que lo que realmente querían robar era algo que no podía ser denunciado a ninguna autoridad por su posible ilegalidad y que se estaban tomando demasiadas molestias en que nadie se enterase de nada, por lo tanto, debía de ser algo bastante importante y con mucho valor. También era cierto, que había visto a un señor muy bien vestido, con un monóculo exageradamente colorado palpando su ropa sin encontrar lo que buscaba. Su actitud había sospechosa, pues si solo te roban la cartera o dinero o alguna joya, si te molesta el hecho de perder dicho objeto pero no te encuentras al borde de un ataque de pánico o un infarto por algo sin tanto valor. Por tanto, como su acompañante había afirmado, aquel hombre probablemente tendría un papel importante para ellos y para descubrir qué era lo que estaba pasando en el fondo.

 No sabía si quiera por qué seguía siendo partícipe de aquel embrollo ahora que habían exorcistas metidos de por medio y además, la acusaban a ella de una muerte que no había cometido. Era suicida, sí, pero no debemos olvidar el hecho de que estamos hablando de Marie Labov, que lleva mofándose de aquellos que la llevan persiguiendo desde hace mucho y a la que además, el peligro la atrae de una manera indecible. Quería llegar al fondo del asunto, la curiosidad le podía. Además, si estaban en lo cierto y detrás de todo aquello había algo más que un simple robo, si lograban descubrirlo juntos no solo ganaría un nuevo aliado sino que además, quizás, un amigo. Flavio parecía un hombre más que capaz de apañárselas por si mismo, parecía saber bien lo que hacía y conocía bien a la gente, de ahí que Marie se hubiese fijado en él y hubiese decidido ayudar, tenerle de su lado, sería de gran ayuda algún día.

- Gracias. -Le comentó en voz baja al dueño del local cuando estos dos se acomodaron en uno de los reservados. Este, como ya la conocía les llevo lo mismo de siempre sin rechistar y además, solo le bastó una mirada a las ropas de Marie para volver poco más con un conjunto mucho más adecuado para ella. Se deshizo de la chaqueta con cuidado y se la devolvió a su dueño sonriéndo por un momento.- Bien, yo también me percaté de aquel hombre... imposible no hacerlo con el traje que llevaba y si que es cierto que se le veía demasiado preocupado por lo que le habían robado, en cambio el resto no. Estoy completamente de acuerdo contigo en todos los datos que has recopilado pero me temo mucho que no he conseguido darme cuenta de nada más. Solo puedo decir que aquel que anda detrás de esto no puede ser un cualquiera, incluso podríamos hablar de la mafia pero por lo general no actúan así en Venecia.

 Comentó mordiéndose el labio inferior, tratando de recordar todo cuanto había visto antes y después del incidente y si algo de lo que recordaba podía ayudarles con nuevas pistas, pero nada. Todo cuanto había visto y sabía ya se lo había dejado claro. La idea, sería empezar por buscar a aquel hombre, si le encontraban a él quizás podrían descubrir que era aquello que le habían robado en lo que le iba la vida y por lo que le habían quitado la vida a alguien que no tenía nada que ver con todo el asunto... el muerto. Sus ojos habían estado vagando por los diseños de los asientos hasta que se percató de algo, estos alzaron la mirada hacia Flavio, con curiosidad.

- ¿Qué hay del hombre muerto? ¿Se sabe quien era y como fue asesinado realmente? Sé que ahora mismo no podríamos hacer nada con él, las autoridades ya estarán en el lugar del crimen y no podremos ni acercarnos, pero no sabemos todavía por qué aquel hombre y no cualquier otra persona. -Resopla, echándose hacia atrás en su asiento. No sabía que pensar. Deja caer su melena tras de si, colocándola con una de sus manos.- Pero igualmente no nos llevaría a ninguna parte, está muerto... por lo que opino que deberíamos empezar por buscar al hombre del traje azul. Quizás el si que pueda decirnos algo, si es que realmente acertamos con nuestra teoría

 Toma un trago de su copa, con la mirada aún clavada en Flavio tratando de descifrar cuales eran los procesos mentales que se estaban llevando acabo en aquella cabecita. Realmente le fascinaba, tan elegante y tan refinado, vendiendo cosas con el puerto. Ella solía frecuentar la zona pero jamás le había visto por el lugar. Era curioso, y probablemente si no estuviesen tan metidos con aquel misterio, le invitaría a unas cuantas copas en buena compañía y a conversar. A Marie le encantaba conocer gente nueva e interesante en Venecia y últimamente no tenía tiempo para ello. Esperaba que tras aquella iniciativa, pudiese volver a verle y conocerle en unas condiciones que no fueran aquellas.

 - Si es necesario creo que podría ser capaz de rastrearle o al menos intentarlo, pero sin tener una prenda o algo suyo que me permita cerciorarme de que este es realmente su aroma será difícil... probablemente lo más difícil de todo esto ¿Usted que opina caballero, comenzamos?

 El local estaba completamente vacío y la iluminación era completamente natural, apenas había trabajo. Era normal pues a aquellas horas del día nadie visitaba una taberna para emborracharse... exceptuando ciertas ocasiones. Marie se hizo a un lado, junto a uno de los biombos, lo rodeó, con los ropajes entre las manos y se parapetó tras este para cambiarse de ropa sin molestar lo más mínimo a su compañero. Antes no le había quedado más remedio que hacerlo frente a él, pero allí no había motivo para aquello... además, podría molestarle y aquello no era lo correcto. Poco después volvió a tomar asiento, con la melena recogida en una coleta alta, sus pantalones de cuero, botas y una blusa blanca algo holgada de manga larga, quizás un poco transparente, dejando a la vista su ropa interior, pero a ella eso le daba igual. Al menos, iba vestida medianamente decente. Volvió a dar otro sorbo a la copa, esperando con paciencia. En cuanto se decidieran, podrían empezar con la cacería.

Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Vie Abr 08, 2016 3:02 pm

Volví a coger la chaqueta y la dejé justo a mi lado, acto seguido saque un cigarrillo y lo encendí, inhalando el humo para permitirme pensar con más claridad, habría sido de caballeros el ofrecerle uno a Marie, pero manchar sus pulmones y secar su piel era algo que no estaría nada bien, así que volví a guardar el tabaco y me dispuse a escucharla. Me sorprendió que no se diese cuenta de nada mas, aunque al fin y al cabo es difícil darte cuenta de algo si en ese momento no le prestas la atención porque no piensas que pueda necesitarla.

Me extrañaron esas palabras, si no fuese porque estaba delante y sabía que se refería a ella misma habría pensado que estaba hablando de un canido, ¿una prenda? ¿Rastrear su olor? No, estaba seguro de que ella podía hacer cosas mucho más útiles y mejores que esas, además, lo que parecía no saber es que tenía un as guardado en la manga. Espere a que se cambiase de ropa, esta vez detrás de un biombo, y esta vez sí que la observé de arriba abajo cuando volvía. Sonreí y me lleve la copa a la mano, la levante y agite lentamente pero sin llévamela a los labios.

-Si te parece después de todo este misterio podríamos buscarle al posadero alguien que le aconsejase como vestir a una mujer, esa blusa holgada no le saca partido a tus bonitas curvas, pero bueno, no es un asunto que tenga importancia ahora mismo – dije riendo, acto seguido le di un leve sorbo y volví a dejar la copa, después me llevé la mano a un bolsillo y saqué el pequeño dardo que le había quitado al muerto cuando este había comenzado a ahogarse, menos mal que conocía esos síntomas que había tenido y había mirado detrás de su cuello, eso nos permitiría comenzar con la investigación aun sin saber quién era el individuo del monóculo.

-¿Ves esto? Es un dardo que encontré en el cuello del muerto – dije antes de dejarle el dardo encima de la mesa para que lo observarse – no creo que sea necesario que rastrees nada, no necesito tu nariz, necesito tu cerebro para llegar al fondo de este asunto –volví a darle una lenta calada al cigarro y me aclaré la garganta antes de volver a hablar – el hombre muerto seguramente sea algún tipo de vagabundo que solo buscaba el dinero y al que habían comprado, no creo que supiese nada más de lo que nos dijo, sin embargo comparto tu opinión, el hombre del monóculo y el traje azul seguramente tenga importancia en esta historia pero sin conocer su identidad va a ser muy difícil encontrarlo, así que lo que creo es que deberíamos seguir la pista del dardo, por lo que se su origen es de unas islas exóticas donde una tribu de aborígenes tienen su residencia, lo bueno de ser tan extraño y poco común es que poca gente podría conocer su existencia y manipularlo ya que poca información encontraras en los libros sobre ese veneno, así que seguramente no sea difícil para ti llegar a la conclusión a la pregunta que te voy a hacer, en una ciudad como Venecia, ¿Qué bar o que posadero tiene un origen tan exótico o culto que podría manipular y conocer la existencia del veneno que contenía el dardo?

Esperé su respuesta, en cuanto llegase a la conclusión de que local podía ser tendríamos que ir directamente ahí a investigar, aunque no sé si sería buena idea hablar directamente con el dueño de la existencia de un veneno como ese, seguramente se espantaría al saber que vamos detrás de él. Pero bueno, seguramente allí se nos ocurriría un plan.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Dom Abr 10, 2016 1:04 am



Misterio en el mercado

Con Flavio



¡Ajá! Por fin caía. Así que si que la miraba. No se lo podía creer, por un momento se había planteado que aquel hombre realmente estaba comprometido y lo respetaba, pero le parecía un poco extraño que en ningún momento se hubiese parado a mirarla detenidamente. Sí, quizás sonaría arrogante o altiva, pero era verdad, Marie estaba acostumbrada a que la mirasen y cuando un hombro no lo hacía, aquello despertaba su curiosidad.

 - Bueno, tenga usted en cuenta que el pobre tendero ha hecho lo que ha podido. -Una sonrisa burlona y satisfecha se dibujó en su rostro. Por fin había conseguido lo que quería.- Además, no todo el mundo puede tener el buen gusto que usted tiene. Quizás, debería dejar que me vistiera usted la próxima vez ¿Qué le parece?

 Sí, era una provocación con todas las de la ley y sinceramente, esperaba que se la toma al pie de la letra si quería. No era el momento ni la ocasión, pero ya que se lo había puesto en bandeja aprovecharía la ocasión. Poco le duró el coqueteo, pues enseguida volvieron a aquello que les atañía. Flavio estaba en lo correcto, llegar hasta aquel hombre iba a ser difícil, había muchos nobles como él, lo más indicado sería encontrar la fuente del veneno del dardo que él parecía conocer bastante bien. En cuanto le describió el sitio del que podrían haberlo conseguido, una taberna pequeña y sucia, casi escondida en el puerto, asaltó su mente. Todo cuanto podía desear, todo excentricidades e intercambios ilegales,si de verdad deseabas algo fuera de lo común era a la taberna de Flipy donde debías acudir. Era el único sitio en toda Venecia donde se mantenían un trato cordial con todos aquellos pertenecientes al mercado negro, al fin y al cabo a Flypy eso el convenía, eran sus mejores proveedores.

- Sé de un sitio, el único problema es que dependerá del humor del dueño del local... digamos que Flypy no es precisamente de lo más común.... -Comentó echándose hacia delante para hablarle más de cerca, no le gustaba que se supiera de su estrecha relación con dicho personaje pues traía de cabeza a más de uno.- Estoy más que segura que ese veneno del que me hablas a salido de su local, es el único que tiene tanta variedad y en el que puedes encontrarte de todo. Y cuando digo de todo, me refiero a de todo. Lo único malo, como le he comentado, es que todo depende de si estará de humor o no para recibirnos hoy. Es muy especial para las visitas.

 Cuanto antes se quitasen eso de en medio, estarían mucho más cerca de descubrir qué era lo que estaba pasando. Estaba impaciente y no quería esperar más allí sentada. Se conocía un atajo para llegar a la pequeña taberna de Flypy, un lugar mugriento y un escondite perfecto para algún que otro marginado, escoria y ratas callejeras. No era el lugar más indicado para que una señorita transitase por la noche y sin compañía masculina, eso desde luego. Lo mejor de todo, es que estaba tan escondida que las palomas de los exorcistas jamás se acercarían a dicha zona, por lo tanto podrían andar hasta allí sin preocuparse por tener que esconderse de las miradas ajenas, atentos para que nadie les delatase. Apuró un último trago del contenido de su copa y se puso en pie casi de un salto, emocionada y llena de energía por aquella nueva aventura. Le ofrece la mano a su apuesto acompañante para que la acompañe, dejarían el local por la puerta trasera, desde allí recorrerían una calle un poco estrecha y poco más abajo encontrarían, en una esquina, la taberna de Flypy.

 - Acompáñeme caballero, este va a ser una parada cuanto más curiosa.

Tras aquello, saldrían por la puerta trasera, el tabernero no diría nada al respecto y observaría en silencio como abandonaban su local. Marie guiaría los pasos, adelantándose un poco a Flavio, quizás contoneándose frente a él, pues ahora que sabía que la miraba quería que la mirase bien. Esta Marie y su gran ego, hacía mucho que no se veía satisfecha en cuanto a esto, quizás por eso, aprovechaba tanto la ocasión. Pronto llegaron a la taberna de Flypy, el lugar apestaba de narices a orín y quizás a alguna que otra sustancia corporal aún más repugnante, lo mejor era ni pensarlo y aguantar la respiración. Llamó tres veces a la puerta, como era costumbre entre ellos, de aquella manera sabría que era ella y no cualquier otra persona. Por una pequeña ventana oculta en la madera de la puerta se asomó un ojo verde y acto seguido uno completamente blanco, por el que era obvio que no veía nada pero Flypy siempre hacía lo mismo por costumbre. Era inconfundible. Al ver a Marie frente a él abrió la puerta casi dando saltitos. Tras la puerta se descubrió un hombre menudo, pelirojo y bastate esquelético, era joven pero se encontraba bastante demacrado. Parecía un leprechaun un tanto perturbador, un poco gore por así decirlo. Le faltaba un ojo sí y alguna que otra muela, además cojeaba y le faltaban algunos dedos. Sí, claramente era el colmo de las desdichas, lo que aquel muchacho no le hubiese pasado en sus veinte años de vida no le había pasado a nadie. Y sí, veinte no cuarenta como muchos se piensan. Enseguida toma a Marie y la arrastra al interior de su pequeño “hogar”, la francesa a su vez arrastra a Flavio tras de sí para que no se quede fuera. Al parecer Flypy aquel día estaba de buen humor.

Les sentó en una pequeña mesa de madera redonda y volvió con una bandeja un tanto mugrienta, sobre la cual llevaba una tetera y unas tazas impolutas de porcelana. Resultaba graciosa la estampa, aquellas tacitas tan refinadas en un tugurio de mala muerte como aquel. Les sirvió el té, todo muy inglés y se sentó presidiendo la mesa. Se había puesto un gorro de copa muy elegante -a saberse de donde lo había sacado, mejor era no preguntar.- y bebía su té de la taza a pequeños sorbos, con un dedo levantado. Desde luego, Marie podía afirmar que estaba de muy buen humor.

- Mi querida Marie Labov ¿A qué debo este honor?¿ Quizás... ha venido por fin a celebrar su cumpleaños... o quizás, a celebrar su no cumpleaños?

 -No mi querido Flypy, hoy no hay tiempo, es ya muy tarde. Pero si me prometes que me ayudas con una cosa, yo te prometo que volveré pronto y celebraremos mi no cumpleaños ¿Trato hecho? – Flypy era así, siempre quería algo a cambio y nunca era lo que uno se podía esperar. Puesto que llevaba muchos años tras de Marie para hacerle una fiesta de no cumpleaños, la francesa supuso que ese sería el pago exacto y correcto para aquella ocasión. Flypy, al escuchar sus palabras enseguida sonrió y estrechó su mano de la manera más enérgica posible. Desde luego, la idea le había encantado.- Estamos investigando un robo con asesinato cariño, pero no cualquier robo. Hemos encontrado que uno de los implicados fue asesinado con un dardo envenenado. Mi compañero aquí presente, Flavio, ha sido quien ha descubierto qué veneno era y al ser tan excepcional creí que alguien como tú, sabría quien lo ha comprado, a quién y donde ¿Porque tu lo sabes todo no, Sombrerero loco?

 


Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Lun Mayo 09, 2016 7:37 pm

Estaba claro que si me dejaba que la vistiese cautivaría las miradas de todos los hombres de Venecia, otra cosa no, pero de estilo y elegancia conocía un rato, no se podía estar en mi posición privilegiada y no saber qué tipo de combinaciones hacer con la ropa, por desgracia era de los pocos en esa ciudad que sabía de elegancia, otros parecía que no supiesen vestirse si no estaba su mujer al lado para subirle los pantalones. Hice un pequeño gesto de resignación al pensar en aquello.

-Pues vayamos allá- dije justo antes de coger su mano y salir detrás de Marie hacia su nuevo destino. Atravesamos calles estrechas, callejones llenos de barriles viejos y ratas y alguna que otra calle grande aunque fuese para meternos enseguida en otro callejón, estaba claro que o estábamos cogiendo un atajo o la taberna esa se encontraba muy en el corazón de Venecia, en algún lugar donde solo los clientes habituales la pudiesen encontrar y yo optaba por la segunda. Cuando llegamos allí y Marie dio tres golpecitos en la puerta, debía ser algún tipo de señal, un esquelético hombre nos abrió, estaba claro que debía de estar allí para mover el cerrojo hacía un lado, porque ese hombre no parecía estar en condiciones de luchar si las cosas se ponían difíciles y alguno intentaba entrar a la fuerza, eso sí, ese hombre me quería sonar de algo.

Pronto nos trajo un poco de té en unas elegantes tazas, la verdad es que no pegaba nada la mierda que había en todo el local e incluso en la bandeja con la fragilidad y elegancia de esas tazas de té, pero bueno, en cuanto pronuncio lo del “no cumpleaños” ya comprendí que ese hombre no estaba bien de la cabeza. Al mirar alrededor pude ver objetos que me resultaban bastante familiares y pronto comprendí porqué, yo que había sido el encargado de torturar y matar a algunos maleantes me había encontrado con algunos de esos objetos que estaban en su propiedad, por fin había logrado saber de dónde venían. Seguí observando a Marie y al nuevo, no sabía que rollito raro se traían entre manos pero si nos ayudaba a encontrar al ladrón que fuese lo que quisiese.

-Soy bueno pero aun no llego a poder saber qué tipo de veneno es sin verlo, así que, ¿no lo tendrás por casualidad por ahí? – preguntó el tal Flippy, acto seguido sin decir ni una palabra eché mano a mi bolsillo y se lo pasé. –Interesante- dijo mientras se llevaba el dardo a la punta de la nariz y comenzó a decir los materiales –es un veneno muy raro y habéis hecho bien en venir, esta información no se la diría a cualquiera pero eres tú Marie quien está aquí y tú no eres cualquiera – siguió observando el dardo y fue dándole vueltas –es de fabricación maya, unas tribus de un continente lejano y llegan pocos a Venecia, habéis tenido suerte puesto que soy el único distribuidor de estos dardos, pero tengo malas noticias, el hombre que me lo compró llevaba una capucha y no pude verle la cara, eso sí, os puedo decir que vino interesado solo en este veneno y tenía un acento muy fuerte y marcado, como del norte –finalizó mientras miraba a Marie, de hecho en ningún momento había dirigido su mirada hacía mí, eso me hizo pensar en el poder que Marie podía llegar a ejercer sobre ese hombre.

-Muchas gracias caballero- dije aunque no me estuviese mirando, al fin y al cabo su información había sido de gran ayuda – ahora solo tenemos que debatir entre Marie y yo cual será nuestro siguiente paso – dije haciendo hincapié en “Marie y yo” pareció no pillarlo al principio pero enseguida entro en razón, así que con una mirada amenazadora volvió a la barra y nos dejó a Marie y a mi solos en esa mesa.

-Bueno, ya tenemos a nuestro hombre, ahora solo nos queda saber quién es, aunque hay pocos hombres del norte en Venecia, eso sí, los pocos que hay no han olvidado su idioma y por lo tanto siguen hablando con el mismo acento fuerte, así que creo que la verdadera pista está en que fuese a ese veneno directamente, es poco conocido así que eso nos indica que el hombre es un estudioso, norteños con acento marcado hay muchos, pero estudiosos son muy pocos, ¿Qué piensas querida?-

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Lun Jun 20, 2016 11:37 pm



Misterio en el mercado

Con Flavio



Aquel peculiar personaje parecía estar más que dispuesto a ayudar, estaba teniendo un buen día. A Marie se le hacía raro verle de aquella manera pero en cierto modo le alegraba, necesitaban que cooperase; se lo compensaría más adelante. Había sido una gran ayuda, por fin le daría aquella fiesta de cumpleaños que tanto deseaba pero ahora no, había algo que debían resolver.

Un nórdico y además erudito, menudo combo; los norteños eran conocidos por no ser precisamente muy doctos, rudos y con abrigos de pieles no eran muy dados a las lecturas, más bien disfrutaban entre copas y copas de alguna bebida espirituosa más bien fuerte. No conocía a ningún noruego que encajase con las descripciones de Loki, no podía ayudar mucho en aquel aspecto pero al menos habían reducido el número de sospechosos considerablemente. Antes de que su loco favorito abandone la mesa le atrapa la mano y a escondidas le regala una pequeña piedra brillante, de esas que tanto le gustaban a él. Quizás por ello aceptó el abandonar la mesa de tan buen humor. Era raro, con cualquier otro desconocido habría saltado, sin embargo a Flavio solo le había ignorado. Estaba impresionada.

- Me parece que tiene toda la razón, Flavio... pero siento no poder ser de mucha ayuda aquí, me parece que no conozco a nadie por el estilo pero si que podría haber un sitio en el que podríamos a encontrar a alguien con esas características... al fin y al cabo no hay muchos noruegos doctos por Venecia.

El sitio del que hablaba era bastante conocido, además por la época bares como aquel existían muy pocos y había uno que resaltaba por encima del resto. Supuso que Flavio sabía de qué lugar le hablaba y en cuanto acabasen aquella deliciosa taza de te saldrían a la busca y captura de aquel hombre que querían encontrar. Aunque claro Marie ni si quiera había tocado aquella pieza de fina porcelana, pues su cuerpo era incapaz de digerir cualquier tipo de alimento humano. Una pena, pues cuando aún latía su corazón, adoraba el té.

- Bien Loki, gracias por tu hospitalidad pero hemos de seguir con nuestra búsqueda. Ya volveré a verte y haremos lo que prometí.- Le dedica una elegante y artificial reverencia, gesto que el dueño acepta con sumo gusto y devuelve de la misma manera. Toma a su acompañante por el brazo y le acompaña hasta la salida sin decir nada más al respecto, comienza a andar calle abajo en dirección a aquellos locales tan modernos que quería visitar.- Sé que es un personaje demasiado extravagante, pero no ha intentado degollarte por lo que le has caído bien; seguramente puedas acudir a él si vuelvas a necesitarlo... pero ahora lo que nos atañe no es un pobre demente, sino este caso; creo que sé donde podríamos encontrar al noruego o al menos alguna pista sobre él. Hace poco se ha puesto de moda pequeños locales, más bien bares, en los que los hombres sabios y doctos se reúnen a debatir y compartir opiniones. Quizás hayan oído algo de él por ahí ¿Qué opina usted?

La investigación parecía avanzar poco a poco, y según conseguían más pistas más cerca podía sentirse del desenlace a aquel misterio en el mercado. Solo esperaba que hubiesen tomado el camino que era, si se habían equivocado en su decisión se alejarían y probablemente acabarían por perder la pista al cabecilla de toda aquella enrevesada trama.

Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Miér Jul 06, 2016 11:42 am

Nuestra incógnita giraba alrededor de dos variables, del norte y además con interés por la cultura además del estudio de venenos extraños, estaba claro que aunque fuesen solo dos variables descriptivas iban más allá de lo que uno podía pensar ya que al fin y al cabo la mayoría de norteños solo se interesaban por matar, follar y pelear con hachas enormes, ni uno se centraba en lo bello de los libros ni en lo interesante del saber, pero bueno, en generaciones y generaciones de norteños alguno raro tenía que salir, si en vez de un ilustrado hubiésemos tenido que buscar a un norteño bruto Marie y yo podríamos morirnos de viejos, bueno, yo podría morirme de viejo.

No pude evitar sonreír cuando Marie me cogió del brazo para salir, el hombre con el que acabábamos de hablar me miró con una mezcla entre celos, envidia y un poco de ira, aunque al hombre se le veía pacífico y parecía que ya había admitido que nunca tendría nada con una mujer tan despampanante como Marie.  Nos dirigimos calle abajo a sin duda el lugar al que se refería Marie, ese tipo de lugar igual que nuestro objetivo escaseaba en Venecia –Pues menos mal que yo pensaba que ese hombre de antes era pacifico- pensaba mientras hablaba Marie pero sin perder ni un ápice de lo que decía, a pesar de lo que decían algunas leyendas urbanas que circulaban entre la población, algunos hombres podíamos hacer dos cosas a la vez.

-Opino que su suspicaz mente esta al compás de la mía, había pensado exactamente lo mismo, aun es más, creo que solo hay un local en el que vaya gente de ese tipo y no necesiten “privilegios” para entrar, así que, si me permite señorita, es por aquí- dije haciendo una mini reverencia y guiando a Marie por un pequeño callejón que se desviaba de la principal calle de Venecia, eran unos lugares pequeños y que frecuentaba poca gente pero lo suficientemente legales como para no tener que recorrerte cincuenta callejones y meterte en lo más profundo de Venecia.

Finalmente llegamos en unos escasos cinco minutos, se distinguía cierto aire de soberbia solo viendo los materiales con los que estaba construido teniendo en cuenta alguna de las casas de alrededor, eso ya indicaba que los que entraban no eran “delincuentes” ni “ratas de callejón” como algunos solían llamar a la gente que frecuentaba los locales más “oscuros”. En este local la madera se veía bien tallada y un cartel de madera colgado de un poste con unas gafas y un par de libros nos indicaban que habíamos venido al lugar correcto. Me adelanté a abrirle la puesta a Marie y la deje entrar la primera, algunos nos miraron sorprendidos, otros parecía que no hubiese entrado nadie, al fin y al cabo la sociedad en Venecia era machista y algunos no pensaban que una mujer pudiese frecuentar un lugar como ese lleno de “conocimientos” y que su lugar era la cocina, a esos los mandaba yo en un barco a mar abierto sin comida.

En este local no había barra donde sentarte a tomar algo, en lugar de barra había una pequeña mesa y estanterías donde el camarero servía las copas a los distinguidos señores que ahí se encontraban, unas mesas con sillones individuales rojos era lo que inundaba la sala, aparte de los señores fumando y que cargaban el ambiente, menos mal que era fumador, cualquier otro que no fumase se encontraría casi tosiendo sin parar ahora mismo. Fui a dirigirme a la barra cuando de repente llego a mis oídos algo inconfundible.

-Señorrr Daglierrro, su exposisión sobrrre el águila de pico blanco rrrrresulto extrañamente interrresante-

Sin duda esa era la voz de un norteño.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Marie Labov el Dom Ago 14, 2016 7:18 pm



Misterio en el Mercado

Con Flavio



Sabía que sus oídos habían escuchado lo mismo que los de Flavio. Aquel acento era inconfundible. Conocía de sobra lo que debía hacer para arrastrar a aquel hombre hasta ellos. Debía ser una forma infalible y que no le diese opción a huir de ellos. Estaba claro que aquella era una tarea para ella, puesto que el que un hombre se acercase insinuante a otro, al menos de cara al publico,solo conseguiría espantar a la victima.

– Espéreme aquí Flavio, me lo llevaré conmigo a una de las habitaciones del piso superior. Cuente hasta cinco en cuanto suba por las escaleras con él y después sigamos.

Fue todo cuanto dijo antes de atusarse el cabello y el corsé, ensalzando aún más su busto. Sabía que atraía más miradas de las que debía. Las mujeres no frecuentaban usualmente aquel tipo de lugares si no era con su marido y por obligación y no decisión propia. Se contonea hacia él, pensando en el personaje que interpretaría para el norteño ¿Quizás una viuda tonta con ganas de pasarlo bien? Puede ser. Aquella sería la manera más fácil de llevárselo consigo.

Se agarra de su brazo actuando cual mujer desvalida al tropezar con el bajo de su propio vestido, y quizás una mujer un poco borracha y vulnerable también. Aquello nunca faltaba. Deja salir un gemido por entre sus brazos cuando su mirada se cruza con la del caballero. Desde luego que no era para nada agraciado y eso que los nórdicos a su parecer solían serlo. Aquel desde luego había salido de un huevo de mono. Uff... debía controlar sus expresión y cuerpo o acabaría por descubrirla.

– Discúlpeme, Caballero... no era mi intención tropezar con usted. – Sonrisa falsa y una mirada reveladora dibujada. Ya le tenía en el bote. Notaba su mirada clavada en su canalillo y como humedecía sus labios, deshaciéndose en deseos.- No sé que me ha pasado, desde que mi marido murió no soy la misma.... Uh vaya, está usted en plena forma por lo que veo...

Palabras que actúan cual hechizo de bruja y consigue llevárselo del brazo escaleras arriba. Creía que siendo un hombre docto al menos opondría algo más de resistencia, intentando salvaguardar su ego. Podría ser que llevaba un par de copas de más y ya no respondía de si mismo o que realmente era un pervertido al que le gustaba aprovecharse de mujeres desvalidas y un tanto dolidas. Le dirigió una sola y fugaz mirada a Flavio antes de comenzar a subir las escaleras. Esperaba que la hubiese visto y lo siguiera. No quería que se perdiera la diversión.


– Oh Flavio, contemple. Tengo a nuestro invitado plenamente acomodado y preparado para hablar con nosotros ¿Hace usted los honores?

En cuanto la puerta se abre y Flavio para a aquella angosta habitación con apenas una cama de madera, unas mesillas, una mesa y una silla. Marie había cerrado la pequeña ventana y había encendido alguna que otra vela; además, había acomodado a su “invitado”, como ella decía, en una silla. Lo había atado con las sábanas y había colocado la daga que guardaba en su pantorrilla contra su cuello con malicia. Su respiración penetraba en la piel del noruego, puesto que estaba colocada a su lado, a la altura de su oreja para que la escuchase hablar a la perfección. Desde luego la escena pintaba mal, pero no planeaba hacer le nada.... aún.

– Da igual quien sea, si no es el que buscamos... cuando termines con él déjeme un ratito con él, hay algo que debo hacerle entender a este cerdo ¿De acuerdo? De momento, es todo suyo. No sea muy blando.

Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo y también se pilla antes a un cerdo que a un subnormal... ¿O estaban ambos al mismo nivel? Aquel hombre, fuese quien fuese, ya le provocaba una aversión a Marie que no tenía nombre. Si no resultaba ser el hombre que buscaba le daría igual, pensaba darle una lección de modales y caballerosidad antes de abandonar el local. De momento, le decía la batuta a Flavio, de lo contrario aquel animalito acabaría muy mal.



Sabine © Credits.
avatar
Pirata — Capitán


Frase Love me, want me... have me

Ver perfil de usuario http://krorymilium-rpg.foro.bz/t207-marie-labov-id

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Flavio Rabagliati el Jue Ago 18, 2016 10:00 pm

Enseguida comprendí que su plan era el más acertado, estaba claro que atendería más a razones de una bella mujer que de un hombre fuese lo guapo que fuese, al fin y al cabo la naturaleza humana nos acababa traicionando a todos. Me dirigí a la barra y pedí un vaso de un buen vino, al menos tratándose de ese local de uno que no supiese a mierda. Esperaba que un “ilustrado” como podía ser el norteño al que íbamos a buscar opusiese más resistencia ante Marie por muy bella que fuese, pero parece que no fue así y a Marie no le costó nada encandilarlo y llevarlo arriba, la camarera no me había puesto el vaso de vino antes de que yo al contar cinco estuviese subiendo las escaleras.

Llegué justo para ver la habitación en la que Marie se había metido con el individuo, atravesé el estrecho pasillo con calma para no levantar sospechas y entré en la habitación en la que habían entrado segundos antes Marie y su “prisionero”. Una vez dentro parecía que Marie ya lo había preparado todo, de hecho si no hubiese un hombre atado en la cama pensaría que Marie quería pasárselo bien esa noche conmigo a la luz de las velas, aunque para lo que no estaban preparadas eran las paredes por si teníamos que hacer gritar al individuo, pero esos métodos de tortura ya estaban desfasados, yo sabía de métodos que lo harían hablar sin soltar ni un mísero grito que alertase a los que se encontraban en el salón o en las habitaciones contiguas.

-Nunca pensé que entraría en una habitación con velas y una cama para encontrarme a un malnacido atado y con un cuchillo al cuello, ¿no crees que este es un ambiente demasiado acogedor para lo que va a suceder aquí esta noche Marie? – dije en tono de broma, estaba claro que esa noche ninguno de los tres lo íbamos  a pasar bien, a no ser que Marie disfrutase torturando gente y después de lo que me había pedido de estar esos momentos junto al norteño quizás no iba mal encaminado, aunque también juzgando la palabra “cerdo” seguramente sería algún tipo de comentario que el norteño habría hecho al subir, mucho intelectual pero seguramente con una mujer como Marie delante y a la que pensaba que había sido tan fácil llevarse a la cama sus instintos se habían apoderado de su miembro y de su lengua.

-Por supuesto que no Marie, si el caballero colabora con nosotros no habrá ningún motivo por el que hacerle daño, al contrario, yo mismo lo custodiare hasta abajo y le daré una bolsa de oro para que se pague sus copas esta noche- finalice con un tono tajante para que pareciese cierto, por supuesto ni le iba a dar una bolsa de oro ni iba a prohibir a Marie que luego hiciese lo que quisiese con el norteño, pero el norteño tenía que creer que hablar era lo mejor que podía hacer esa noche para salir con vida y encima con varias copas gratis.

-Dígame caballero, ¿no sabrá usted algo de unos altercados y robos cerca del puerto de Venecia?

-Suéltame sucio cabrón-

-Para ser un “intelectual” como os hacéis llamar por estos locales no tienes una lengua muy fina, segunda oportunidad, ¿sabes algo de esos altercados?


-No joder, suéltame ya, no tengo nada que ver con esos altercados, no sé nada de lo que dices.

-Bueno, me lo creo- dije justo antes de sacar el dardo que habíamos encontrado en el cuello del susodicho, enseguida en norteño se puso blanco como si hubiese visto un fantasma, trago saliva pero intentó que no se notase. –Y dime, ¿de este dardo tampoco sabes nada no?-


-No, no lo había visto en mi vida, ahora, ¿podrían soltarme de una vez ya?

-Tranquilo, ahora le suelto después de explicarle que es, mire, esto es un dardo fabricado en Francia que hace olvidar al individuo lo que ha pasado en las últimas 24 horas, esto nos ayudará a que usted no nos recuerde, ¿vale? – le dije con una sonrisa en la cara, para que advirtiera que en el fondo sabía más sobre el dardo de lo que parecía. Lleve el dardo a su cuello y cuando estuve a unos centímetros y con su frente llena de sudor se movió y comenzó a gritar.

-Está bien está bien está bien, os lo contaré todo, pero por favor, aparta ese dardo venenoso de mi cuello-

Acto seguido aparté el dardo y lo guardé de nuevo en el bolsillo, estaba claro que era nuestro hombre y sabía que era ese dardo y lo que le podía hacer –Creo que nos vamos entendiendo y llevando bien caballero-


-Hace unos días un marinero habló conmigo en una taberna, estábamos hablando de varios temas cuando un hombre con un monóculo salió de la parte de arriba del local junto a dos prostitutas, a estas les pago con dos diamantes diminutos que portaba en una bolsa en su chaqueta así que en cuanto se fue llamamos a las chicas para intentar averiguar algo sobre los diamantes, lo que averiguamos fue que esos diamantes eran extremadamente caros y sobretodo, ilegales, ilegales porque pertenecían a enemigos de Italia y que solían portarlos esa misma gente, lo único que no llegábamos a comprender era porque ese hombre los iba dando de esa manera tan poco camuflada, pero nos daba igual porque ahí había mucho dinero y si los conseguíamos podríamos hacernos de oro si los vendíamos rápido –hizo una pausa para tragar saliva y carraspear –Así que con el marinero decidimos tender un plan y robarle los diamantes a él, así que ideamos el robar a mucha gente cuando él se encontrase cerca del puerto y así que él pensase que alguien le había robado los diamantes de forma fortuita y no de una forma pensada anteriormente, vamos, que pensase que había sido casualidad y que los ladrones no iban precisamente a por esos diamantes, eso nos quitaría de todas sospechas, aunque no sé cómo habéis llegado hasta mí, maldito miembro, si no me hubiesen gustado las mujeres despampanantes no habría caído en esta trampa.

-Bueno, pero no elegimos lo que nos gusta, ¿verdad? Y ahora dime, ¿nos podrías decir quién era el susodicho?

-No lo sé, créeme, no me dijo su nombre, solo sé que tenía el pelo moreno y corto….y una cicatriz debajo del ojo!! Créame que solo se eso, bueno, y algo sobre el barco que él frecuentaba, creo que su capitana se llamaba Moria Labov o algo así, la verdad es que estábamos borrachos y no hablaba bien, pero Labov estaba seguro que dijo.

-Pues creo que hemos terminado, ahora le dejo en manos de mi compañera- dije antes de mirar a Marie, una mirada que significaba que hablaríamos debajo de lo que el norteño nos acababa de decir, pero que no se preocupase, ahora tenía vía libre para hacer lo que quisiese.

-Hijo de puta, habías dicho que me darías una bolsa de oro-

-Sí, pero eso era antes de que te negases a colaborar, hasta luego- dije antes de salir por la puerta, pero antes me pare con la puerta medio abierta –Te espero abajo querida, pero como sugerencia, quizás un hombre que acabe con mucho alcohol tanto dentro de su cuerpo como por fuera tendría menos criterio a la hora de que alguien fuese a creerlo si cuenta lo que ha pasado esta noche-

Y finalmente salí por la puerta para esperar a Marie abajo, quizás mi vaso de vino aun me esperaba en la barra.

Volver arriba Ir abajo

Re: Misterio en el mercado [Tema libre]

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.